Leemos fantasía para volver a encontrar los colores, creo.
Para saborear especias fuertes y escuchar los cánticos que cantaron las sirenas.
Hay algo antiguo y verdadero en la fantasía que habla a algo profundo en nuestro interior, al niño que soñaba con cazar algún día en los bosques de la noche, y atiborrarse bajo la colina hueca, y encontrar un amor que durara para siempre al sur de Oz y al norte de Shangri-La.
Pueden quedarse con su Cielo. Cuando muera, me iría antes a la Tierra Media. (George R.R.Martin)

31/01/2009

Promocionando amigos (I)



El libro del dragón es el primer libro de Jesús Martín, del blog tierras antiguas. Es la primera parte de la trilogía "El espíritu de la espada" y se puede comprar en diversas librerías o cómodamente por internet, por ejemplo en elkar.com o ver más aquí.

Sinopsis:
«Los antiguos hechiceros habían guardado el libro en una sala secreta cuya ubicación sólo era conocida por algunos de ellos. Estaban convencidos de que todo este saber constituía un arma poderosa que el hombre ambicionaría, y eso pondría en peligro a todas las criaturas. El lenguaje de los textos era realmente difícil de descifrar, pero si algún humano consiguiera hacerlo, podría llegar a tener el dominio sobre todos los dragones, y formar con ellos el mayor y más poderoso ejército que jamás hubiera existido...».
En una tierra dividida por las guerras del pasado, un terrible mal que se creía vencido ha vuelto a despertar. Una vez más los pueblos se alzan, se alían para hacer frente al enemigo común, mientras estalla la desesperada búsqueda del ‘Libro del dragón’ y de los restos de una misteriosa espada que esconde un temible poder.

Reseña del libro


Siguiendo la estela fantástica tenemos a la ya muy conocida por estos lares: Montse de Paz con su Estirpe salvaje,

Sinopsis:
Las tierras de Slavamir están sumidas en la guerra. En medio de las refriegas que asolan el país, una pequeña aldea es devastada y dos hermanos de corta edad, Ruslan e Yvanka, quedan huérfanos y sin hogar. Un día, una compañía de guerreros hace noche en su aldea y los hermanos deciden huir con ellos. En la tropa del rey, Ruslan luchará por convertirse en un gran guerrero, mientras que su hermana Yvanka aprenderá a sobrevivir en un entorno hostil a las mujeres. El dramático paso de la infancia a la adolescencia, las intrigas por el poder, la lealtad y la traición se entremezclan en esta historia. A través de las azarosas vidas de sus protagonistas, el lector descubrirá que el coraje y el heroísmo pueden florecer en las situaciones más adversas.

Cambiando de tema, tenemos La búsqueda, de Blanca Miosi,


Sinopsis:
Cuando Waldek Grodek entra en la adolescencia, no tiene ni idea de que la vida le va a poner ante una de las situaciones más complicadas que cualquier humano pueda imaginar: la guerra. La invasión de Polonia por los nazis hace que se plantee por primera vez en su joven vida lo que es la libertad y la respuesta a la que llega le llevará a comprometerse con la resistencia. Después será capturado y encerrado en un campo de concentración donde sobrevivirá a situaciones extremas. Alejado de su familia y atrapado en el mismísimo infierno, conseguirá a duras penas llegar al final de la guerra y a la liberación propiciada por los Aliados.
Desde ahí, se enfrentará a la infranqueable cortina de hierro, al vergonzante muro de Berlín y a la incertidumbre de no saber cómo encaminar su vida.
Finalmente, emprenderá viaje a Latinoamérica, su paraíso soñado, un lugar donde empezar una nueva vida alejada del horror que abandona en Europa. Sin embargo, habrá de enfrentarse todavía a algunos obstáculos más, como las extrañas hermandades de nazis que van ligadas a fortunas incalculables y oscuros secretos, para darse cuenta de que nunca podrá desvincularse del todo de su pasado.
Una apasionante novela que, basada en hechos reales, nos hará recorrer de la mano de su protagonista desde los campos de concentración nazis hasta las dictaduras de Suramérica


La búsqueda está también disponible en La Casa del Libro.

30/01/2009

Razones para publicar en Bubok

A raíz del tema de Bubok en el que varios de vosotros (sobretodo Elena) estábais interesados, diré mis razones para haber publicado dos de mis novelas en Bubok.

Como un dios.

Es mi quinta novela, acabada en 2001. Quedó finalista o semi-finalista (no recuerdo)de un concurso de novela histórica y provocó una llamada del editor y una entrevista. Su veredicto: poco comercial, pero se habían fijado en mí, así que la historia no estaría tan mal y eso ya es importante. Por esa razón ha estado en un cajón unos años hasta la aparición de Bubok, donde se le puede dar una salida.

(Por cierto, le he cambiado la portada aprovechando que me di cuenta de que había subido un archivo de una versión anterior sin las correcciones oportunas y al darme cuenta de los fallos, he subido el correcto. Así que si alguno os la habéis descargado, tenéis una versión anterior, ¡lo siento!)

Tilak el Sabio.

Es una novela corta fantástica escrita en 1998. Parte de un relato previo que se convirtió después en esta historia más larga.
La envié a dos editoriales del tipo "espiritual", pues encaja con la línea, y una me respondió diciendo que lo enviara a otra del ramo. Era una buena respuesta que me dio esperanzas, así que la envié a Sambala.
Recibí una de las mejores cartas que he recibido nunca, llena de elogios por la línea y los pensamientos de la historia, pero el caso es que era una editorial pequeña y excepto casos contados, funcionaba como co-edición. Pero como en esos momentos acababa de abrir un portal en internet (sendero y caminante), me ofrecía un contrato (que firmé en exclusiva en el año 2000, creo) para publicar la novela por entregas, tal y como sucedió con otros autores. Recuerdo una conversación telefónica con el editor que volvía a repetir los elogios. (Elogios que yo no creía merecer.)Pero la aventura terminó pronto, pues tras unos meses (en que se publicó la novela y varias personas la descargaron) el portal se cerró y ya no se supo más de la editorial.

Bubok da una nueva oportunidad a estas dos historias para salir a la luz. ¿Por qué no?

Quizás también publique una recopilación de los relatos ya publicados en revistas y antologías. Estoy pensando en ello.

Después de todo, sólo son dos novelas, tengo una que pronto será publicada en una editorial "normal", y tengo dos más que tratan de abrirse paso en algún concurso. Dicen que no hay que poner todos los huevos en la misma cesta...

Eso sí, por el momento no contemplo la compra de un ISBN y el registro en el depósito legal, pues así, en teoría (creo) pueden estar disponibles en el caso de que cuando triunfe con mi novela actual (modo irónico:ON), mi agente se decida a sacar toda mi obra anterior... como ocurrió con Dan Brown, Matilde Asensi y otros autores.

La bibliotecaria de mi pueblo ya me ha pedido algún ejemplar para tenerlos allí, y no importa que sean sin ISBN ni código de barras.

Víctor Morata también tiene sus cuentos publicados en Bubok, una digna salida para los relatos. Ver aquí su Universo Mágico.
¿Cuáles son vuestras razones para publicar o haber publicado en Bubok, o en Lulu, que más o menos es lo mismo? (Bubok es como una filial, pero española)

29/01/2009

Los hijos de Poe

Un interesante articulo de Fernando Savater en El Pais.

Los hijos de Poe

Sugiero que vayáis también al post del blog de Plyngo and Writers, donde hay un excelente artículo del académico Francisco Nieva, El retrato de Poe.

28/01/2009

Adiós John Updike

Ha fallecido John Updike, cronista de la clase media norteamericana, ganador en dos ocasiones del Pulitzer.
Dicen que escribir era su manera de respirar, y aún así, su muerte a los 76 años ha sido a causa de cáncer de pulmón.

Ver noticia

John Updike

27/01/2009

Las dos historias en los relatos

"Cuando despertó, el dinosaurio aún estaba allí."


A pesar de su ínfima extensión, este microrrelato de Augusto Monterrosso revela la existencia de las dos historias paralelas que según Ricardo Piglia existen en todos los relatos.

El hombre de la historia ha visto un dinosaurio. ¿Dónde? ¿En el jardín de su casa, por ejemplo? Cree estar delirando y se va a la cama. Duerme, sueña. Y cuando despierta, el dinosaurio sigue allí, en el jardín. Entonces no era una visión, ni un desvarío...

Tenemos la historia del hombre que cree delirar, pero no lo hace en realidad, porque su visión deviene cierta, y tenemos la historia subyacente del dinosaurio. ¿Por qué está allí? ¿Cómo ha llegado? ¿Ha realizado un viaje en el tiempo?

En siete palabras, dos historias.
¿Ponemos más ejemplos de relatos con dos historias?

26/01/2009

Dagón, relato de H.P.Lovecraft

Seguimos con el escritor del mes, H.P.Lovecraft y uno más de sus relatos. En él se basa la película homónima protagonizada por Paco Rabal.


Dagón
[Cuento. Texto completo]
H.P. Lovecraft

Escribo esto bajo una fuerte tensión mental, ya que cuando llegue la noche habré dejado de existir. Sin dinero, y agotada mi provisión de droga, que es lo único que me hace tolerable la vida, no puedo seguir soportando más esta tortura; me arrojaré desde esta ventana de la buhardilla a la sórdida calle de abajo. Pese a mi esclavitud a la morfina, no me considero un débil ni un degenerado. Cuando hayan leído estas páginas atropelladamente garabateadas, quizá se hagan idea -aunque no del todo- de por qué tengo que buscar el olvido o la muerte.
Fue en una de las zonas más abiertas y menos frecuentadas del anchuroso Pacífico donde el paquebote en el que iba yo de sobrecargo cayó apresado por un corsario alemán. La gran guerra estaba entonces en sus comienzos, y las fuerzas oceánicas de los hunos aún no se habían hundido en su degradación posterior; así que nuestro buque fue capturado legalmente, y nuestra tripulación tratada con toda la deferencia y consideración debidas a unos prisioneros navales. En efecto, tan liberal era la disciplina de nuestros opresores, que cinco días más tarde conseguí escaparme en un pequeño bote, con agua y provisiones para bastante tiempo.

Cuando al fin me encontré libre y a la deriva, tenía muy poca idea de cuál era mi situación. Navegante poco experto, sólo sabía calcular de manera muy vaga, por el sol y las estrellas, que estaba algo al sur del ecuador. No sabía en absoluto en qué longitud, y no se divisaba isla ni costa algunas. El tiempo se mantenía bueno, y durante incontables días navegué sin rumbo bajo un sol abrasador, con la esperanza de que pasara algún barco, o de que me arrojaran las olas a alguna región habitable. Pero no aparecían ni barcos ni tierra, y empecé a desesperar en mi soledad, en medio de aquella ondulante e ininterrumpida inmensidad azul.

El cambio ocurrió mientras dormía. Nunca llegaré a conocer los pormenores; porque mi sueño, aunque poblado de pesadillas, fue ininterrumpido. Cuando desperté finalmente, descubrí que me encontraba medio succionado en una especie de lodazal viscoso y negruzco que se extendía a mi alrededor, con monótonas ondulaciones hasta donde alcanzaba la vista, en el cual se había adentrado mi bote cierto trecho.

Aunque cabe suponer que mi primera reacción fuera de perplejidad ante una transformación del paisaje tan prodigiosa e inesperada, en realidad sentí más horror que asombro; pues había en la atmósfera y en la superficie putrefacta una calidad siniestra que me heló el corazón. La zona estaba corrompida de peces descompuestos y otros animales menos identificables que se veían emerger en el cieno de la interminable llanura. Quizá no deba esperar transmitir con meras palabras la indecible repugnancia que puede reinar en el absoluto silencio y la estéril inmensidad. Nada alcanzaba a oírse; nada había a la vista, salvo una vasta extensión de légamo negruzco; si bien la absoluta quietud y la uniformidad del paisaje me producían un terror nauseabundo.

El sol ardía en un cielo que me parecía casi negro por la cruel ausencia de nubes; era como si reflejase la ciénaga tenebrosa que tenía bajo mis pies. Al meterme en el bote encallado, me di cuenta de que sólo una posibilidad podía explicar mi situación. Merced a una conmoción volcánica el fondo oceánico había emergido a la superficie, sacando a la luz regiones que durante millones de años habían estado ocultas bajo insondables profundidades de agua. Tan grande era la extensión de esta nueva tierra emergida debajo de mí, que no lograba percibir el más leve rumor de oleaje, por mucho que aguzaba el oído. Tampoco había aves marinas que se alimentaran de aquellos peces muertos.

Durante varias horas estuve pensando y meditando sentado en el bote, que se apoyaba sobre un costado y proporcionaba un poco de sombra al desplazarse el sol en el cielo. A medida que el día avanzaba, el suelo iba perdiendo pegajosidad, por lo que en poco tiempo estaría bastante seco para poderlo recorrer fácilmente. Dormí poco esa noche, y al día siguiente me preparé una provisión de agua y comida, a fin de emprender la marcha en busca del desaparecido mar, y de un posible rescate.

A la mañana del tercer día comprobé que el suelo estaba bastante seco para andar por él con comodidad. El hedor a pescado era insoportable; pero me tenían preocupado cosas más graves para que me molestase este desagradable inconveniente, y me puse en marcha hacia una meta desconocida. Durante todo el día caminé constantemente en dirección oeste guiado por una lejana colina que descollaba por encima de las demás elevaciones del ondulado desierto. Acampé esa noche, y al día siguiente proseguí la marcha hacia la colina, aunque parecía escasamente más cerca que la primera vez que la descubrí. Al atardecer del cuarto día llegué al pie de dicha elevación, que resultó ser mucho más alta de lo que me había parecido de lejos; tenía un valle delante que hacía más pronunciado el relieve respecto del resto de la superficie. Demasiado cansado para emprender el ascenso, dormí a la sombra de la colina.

No sé por qué, mis sueños fueron extravagantes esa noche; pero antes que la luna menguante, fantásticamente gibosa, hubiese subido muy alto por el este de la llanura, me desperté cubierto de un sudor frío, decidido a no dormir más. Las visiones que había tenido eran excesivas para soportarlas otra vez. A la luz de la luna comprendí lo imprudente que había sido al viajar de día. Sin el sol abrasador, la marcha me habría resultado menos fatigosa; de hecho, me sentí de nuevo lo bastante fuerte como para acometer el ascenso que por la tarde no había sido capaz de emprender. Recogí mis cosas e inicié la subida a la cresta de la elevación.

Ya he dicho que la ininterrumpida monotonía de la ondulada llanura era fuente de un vago horror para mí; pero creo que mi horror aumentó cuando llegué a lo alto del monte y vi, al otro lado, una inmensa sima o cañón, cuya oscura concavidad aún no iluminaba la luna. Me pareció que me encontraba en el borde del mundo, escrutando desde el mismo canto hacia un caos insondable de noche eterna. En mi terror se mezclaban extraños recuerdos del Paraíso perdido, y la espantosa ascensión de Satanás a través de remotas regiones de tinieblas.

Al elevarse más la luna en el cielo, empecé a observar que las laderas del valle no eran tan completamente perpendiculares como había imaginado. La roca formaba cornisas y salientes que proporcionaban apoyos relativamente cómodos para el descenso; y a partir de unos centenares de pies, el declive se hacía más gradual. Movido por un impulso que no me es posible analizar con precisión, bajé trabajosamente por las rocas, hasta el declive más suave, sin dejar de mirar hacia las profundidades estigias donde aún no había penetrado la luz.

De repente, me llamó la atención un objeto singular que había en la ladera opuesta, el cual se erguía enhiesto como a un centenar de yardas de donde estaba yo; objeto que brilló con un resplandor blanquecino al recibir de pronto los primeros rayos de la luna ascendente. No tardé en comprobar que era tan sólo una piedra gigantesca; pero tuve la clara impresión de que su posición y su contorno no eran enteramente obra de la Naturaleza. Un examen más detenido me llenó de sensaciones imposibles de expresar; pues pese a su enorme magnitud, y su situación en un abismo abierto en el fondo del mar cuando el mundo era joven, me di cuenta, sin posibilidad de duda, de que el extraño objeto era un monolito perfectamente tallado, cuya imponente masa había conocido el arte y quizá el culto de criaturas vivas y pensantes.

Confuso y asustado, aunque no sin cierta emoción de científico o de arqueólogo, examiné mis alrededores con atención. La luna, ahora casi en su cenit, asomaba espectral y vívida por encima de los gigantescos peldaños que rodeaban el abismo, y reveló un ancho curso de agua que discurría por el fondo formando meandros, perdiéndose en ambas direcciones, y casi lamiéndome los pies donde me había detenido. Al otro lado del abismo, las pequeñas olas bañaban la base del ciclópeo monolito, en cuya superficie podía distinguir ahora inscripciones y toscos relieves. La escritura pertenecía a un sistema de jeroglíficos desconocido para mí, distinto de cuantos yo había visto en los libros, y consistente en su mayor parte en símbolos acuáticos esquematizados tales como peces, anguilas, pulpos, crustáceos, moluscos, ballenas y demás. Algunos de los caracteres representaban evidentemente seres marinos desconocidos para el mundo moderno, pero cuyos cuerpos en descomposición había visto yo en la llanura surgida del océano.

Sin embargo, fueron los relieves los que más me fascinaron. Claramente visibles al otro lado del curso de agua, a causa de sus enormes proporciones, había una serie de bajorrelieves cuyos temas habrían despertado la envidia de un Doré. Creo que estos seres pretendían representar hombres... al menos, cierta clase de hombres; aunque aparecían retozando como peces en las aguas de alguna gruta marina, o rindiendo homenaje a algún monumento monolítico, bajo el agua también. No me atrevo a descubrir con detalle sus rostros y sus cuerpos, ya que el mero recuerdo me produce vahídos. Más grotescos de lo que podría concebir la imaginación de un Poe o de un Bulwer, eran detestablemente humanos en general, a pesar de sus manos y pies palmeados, sus labios espantosamente anchos y fláccidos, sus ojos abultados y vidriosos, y demás rasgos de recuerdo menos agradable. Curiosamente, parecían cincelados sin la debida proporción con los escenarios que servían de fondo, ya que uno de los seres estaba en actitud de matar una ballena de tamaño ligeramente mayor que él. Observé, como digo, sus formas grotescas y sus extrañas dimensiones; pero un momento después decidí que se trataba de dioses imaginarios de alguna tribu pescadora o marinera; de una tribu cuyos últimos descendientes debieron de perecer antes que naciera el primer antepasado del hombre de Piltdown o de Neanderthal. Aterrado ante esta visión inesperada y fugaz de un pasado que rebasaba la concepción del más atrevido antropólogo, me quedé pensativo, mientras la luna bañaba con misterioso resplandor el silencioso canal que tenía ante mí.

Entonces, de repente, lo vi. Tras una leve agitación que delataba su ascensión a la superficie, la entidad surgió a la vista sobre las aguas oscuras. Inmenso, repugnante, aquella especie de Polifemo saltó hacia el monolito como un monstruo formidable y pesadillesco, y lo rodeó con sus brazos enormes y escamosos, al tiempo que inclinaba la cabeza y profería ciertos gritos acompasados. Creo que enloquecí entonces.

No recuerdo muy bien los detalles de mi frenética subida por la ladera y el acantilado, ni de mi delirante regreso al bote varado... Creo que canté mucho, y que reí insensatamente cuando no podía cantar. Tengo el vago recuerdo de una tormenta, poco después de llegar al bote; en todo caso, sé que oí el estampido de los truenos y demás ruidos que la Naturaleza profiere en sus momentos de mayor irritación.

Cuando salí de las sombras, estaba en un hospital de San Francisco; me había llevado allí el capitán del barco norteamericano que había recogido mi bote en medio del océano. Hablé de muchas cosas en mis delirios, pero averigüé que nadie había hecho caso de las palabras. Los que me habían rescatado no sabían nada sobre la aparición de una zona de fondo oceánico en medio del Pacífico, y no juzgué necesario insistir en algo que sabía que no iban a creer. Un día fui a ver a un famoso etnólogo, y lo divertí haciéndole extrañas preguntas sobre la antigua leyenda filistea en torno a Dagón, el Dios-Pez; pero en seguida me di cuenta de que era un hombre irremediablemente convencional, y dejé de preguntar.

Es de noche, especialmente cuando la luna se vuelve gibosa y menguante, cuando veo a ese ser. He intentado olvidarlo con la morfina, pero la droga sólo me proporciona una cesación transitoria, y me ha atrapado en sus garras, convirtiéndome irremisiblemente en su esclavo. Así que voy a poner fin a todo esto, ahora que he contado lo ocurrido para información o diversión desdeñosa de mis semejantes. Muchas veces me pregunto si no será una fantasmagoría, un producto de la fiebre que sufrí en el bote a causa de la insolación, cuando escapé del barco de guerra alemán. Me lo pregunto muchas veces; pero siempre se me aparece, en respuesta, una visión monstruosamente vívida. No puedo pensar en las profundidades del mar sin estremecerme ante las espantosas entidades que quizá en este instante se arrastran y se agitan en su lecho fangoso, adorando a sus antiguos ídolos de piedra y esculpiendo sus propias imágenes detestables en obeliscos submarinos de mojado granito. Pienso en el día que emerjan de las olas, y se lleven entre sus garras de vapor humeantes a los endebles restos de una humanidad exhausta por la guerra... en el día en que se hunda la tierra, y emerja el fondo del océano en medio del universal pandemonio.

Se acerca el fin. Oigo ruido en la puerta, como si forcejeara en ella un cuerpo inmenso y resbaladizo. No me encontrará. ¡Dios mío, esa mano! ¡La ventana! ¡La ventana!


25/01/2009

¿Librepensador, esteta, dandi o bohemio?

En referencia a este
Artículo de El pais, ¿os sentís relacionados con alguno de estos arquetipos posibles del escritor?

Librepensador (te cuestionas el mundo)
Esteta (pretendes retener la belleza)
Dandi (burgués librepensador)
Bohemio (romántico, antisistema, maldito)

Queda claro, que mi amigo Thiago, es un poco de todo (saludos, Thiaguín, si lees ésto), pero vosotros, ¿os véis reflejados en uno de esos calificativos? ¿O sugerís un nuevo calificativo para el arquetipo del escritor?

24/01/2009

Vive tus sueños

Pensamientos positivos para el fin de semana:



Además, os recomiendo una visita a la página del Lobo estepario, donde nuestro amigo lobo colocó un post imprescindible. Steve Jobs, un ejemplo de superación.

23/01/2009

Cuánto deberíamos cobrar los escritores

Aunque muchos trabajamos o hemos trabajado (en la escritura) por amor al arte, dejo aquí la tabla de honorarios que nos corresponderían en el caso de colaboraciones, charlas, etc. Llama la atención los derechos de publicación en un libro colectivo (200 €), en los que muchos participamos a menudo sin cobrar nada cuando aún en poco tiraje, los libros se venden.


Tabla de honorarios para escritores según la recomendación de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC)
www.escritores.org

Conferencias (sin derecho de publicación) 320 €.

Derechos de publicación en revista o libro colectivo 200 €.

Conferencias en instituciones y empresas (sin derecho de publicación) 600 €.

Derechos de publicación 200 €.

Ponencias en jornadas y encuentros 400 €.

Debates, coloquios y comunicaciones mesas redondas 200 €.

Charlas en centros de enseñanza públicos 200 €

Tertulias, mesas redondas y debates (radio) 200 €/hora*

Tertulias, mesas redondas y debates (televisión) 480 €/hora*

Dirección de colecciones editoriales 2% ventas

Lectura y asesoramiento Libros 125 €/libro

Consultas y asesoramientos sin desplazamiento 75 €**

Consultas y asesoramientos con desplazamiento 125 €**

Informe sobre consulta. Informe 140 €**

Informe sobre consulta con documentación 175 €**

Estudios y proyectos con memoria descriptiva 260 €**

Escritos en catálogos, programas de mano, exposiciones, etc. institucionales 125 €/página.

Redacción de artículos, textos y entradas en obras colectivas, diccionarios, enciclopedias, etc. Depende especialización 125 €/pág.

Colaboraciones esporádicas y/o urgentes en prensa periódica 125 €/pág.

Jurados de premios literarios 280 €***

Con lectura de originales 375 €.

Sin lectura de originales 185 €


*Convienen entender: por hora de emisión, no de estancia en la emisora.

**Estos son los mínimos. El presupuesto o facturación conviene calcularlo a partir del baremo 55€/hora.

***Mínimo en cualquier caso. Dada la diversidad de premios y de sus convocantes, recomendamos exigir una cantidad por título a leer y establecer el precio multiplicándolo por el número de obras presentadas a concurso.

22/01/2009

Tesis sobre el cuento por Ricardo Piglia

Tesis sobre el cuento
Los dos hilos: Análisis de las dos historias
Ricardo Piglia


I

En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: "Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida". La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.

Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento.

Primera tesis: un cuento siempre cuenta dos historias.


II

El cuento clásico (Poe, Quiroga) narra en primer plano la historia 1 (el relato del juego) y construye en secreto la historia 2 (el relato del suicidio). El arte del cuentista consiste en saber cifrar la historia 2 en los intersticios de la historia 1. Un relato visible esconde un relato secreto, narrado de un modo elíptico y fragmentario.

El efecto de sorpresa se produce cuando el final de la historia secreta aparece en la superficie.


III

Cada una de las dos historias se cuenta de un modo distinto. Trabajar con dos historias quiere decir trabajar con dos sistemas diferentes de causalidad. Los mismos acontecimientos entran simultáneamente en dos lógicas narrativas antagónicas. Los elementos esenciales del cuento tienen doble función y son usados de manera distinta en cada una de las dos historias. Los puntos de cruce son el fundamento de la construcción.


IV

En "La muerte y la brújula", al comienzo del relato, un tendero se decide a publicar un libro. Ese libro está ahí porque es imprescindible en el armado de la historia secreta. ¿Cómo hacer para que un gángster como Red Scharlach esté al tanto de las complejas tradiciones judías y sea capaz de tenderle a Lönnrott una trampa mística y filosófica? El autor, Borges, le consigue ese libro para que se instruya. Al mismo tiempo utiliza la historia 1 para disimular esa función: el libro parece estar ahí por contigüidad con el asesinato de Yarmolinsky y responde a una casualidad irónica. "Uno de esos tenderos que han descubierto que cualquier hombre se resigna a comprar cualquier libro publicó una edición popular de la Historia de la secta de Hasidim." Lo que es superfluo en una historia, es básico en la otra. El libro del tendero es un ejemplo (como el volumen de Las mil y una noches en "El Sur", como la cicatriz en "La forma de la espada") de la materia ambigua que hace funcionar la microscópica máquina narrativa de un cuento.


V

El cuento es un relato que encierra un relato secreto.

No se trata de un sentido oculto que dependa de la interpretación: el enigma no es otra cosa que una historia que se cuenta de un modo enigmático. La estrategia del relato está puesta al servicio de esa narración cifrada. ¿Cómo contar una historia mientras se está contando otra? Esa pregunta sintetiza los problemas técnicos del cuento.

Segunda tesis: la historia secreta es la clave de la forma del cuento.


VI

La versión moderna del cuento que viene de Chéjov, Katherine Mansfield, Sherwood Anderson, el Joyce de Dublineses, abandona el final sorpresivo y la estructura cerrada; trabaja la tensión entre las dos historias sin resolverla nunca. La historia secreta se cuenta de un modo cada vez más elusivo. El cuento clásico a lo Poe contaba una historia anunciando que había otra; el cuento moderno cuenta dos historias como si fueran una sola.

La teoría del iceberg de Hemingway es la primera síntesis de ese proceso de transformación: lo más importante nunca se cuenta. La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión.


VII

"El gran río de los dos corazones", uno de los relatos fundamentales de Hemingway, cifra hasta tal punto la historia 2 (los efectos de la guerra en Nick Adams), que el cuento parece la descripción trivial de una excursión de pesca. Hemingway pone toda su pericia en la narración hermética de la historia secreta. Usa con tal maestría el arte de la elipsis que logra que se note la ausencia de otro relato.

¿Qué hubiera hecho Hemingway con la anécdota de Chejov? Narrar con detalles precisos la partida y el ambiente donde se desarrolla el juego, y la técnica que usa el jugador para apostar, y el tipo de bebida que toma. No decir nunca que ese hombre se va a suicidar, pero escribir el cuento como si el lector ya lo supiera.


VIII

Kafka cuenta con claridad y sencillez la historia secreta y narra sigilosamente la historia visible hasta convertirla en algo enigmático y oscuro. Esa inversión funda lo "kafkiano".

La historia del suicidio en la anécdota de Chejov sería narrada por Kafka en primer plano y con toda naturalidad. Lo terrible estaría centrado en la partida, narrada de un modo elíptico y amenazador.


IX

Para Borges, la historia 1 es un género y la historia 2 es siempre la misma. Para atenuar o disimular la monotonía de esta historia secreta, Borges recurre a las variantes narrativas que le ofrecen los géneros. Todos los cuentos de Borges están construidos con ese procedimiento.

La historia visible, el cuento, en la anécdota de Chejov, sería contada por Borges según los estereotipos (levemente parodiados) de una tradición o de un género. Una partida de taba entre gauchos perseguidos (digamos) en los fondos de un almacén, en la llanura entrerriana, contada por un viejo soldado de la caballería de Urquiza, amigo de Hilario Ascasubi. El relato del suicidio sería una historia construida con la duplicidad y la condensación de la vida de un hombre en una escena o acto único que define su destino.


X

La variante fundamental que introdujo Borges en la historia del cuento consistió en hacer de la construcción cifrada de la historia 2 el tema del relato. Borges narra las maniobras de alguien que construye perversamente una trama secreta con los materiales de una historia visible. En "La muerte y la brújula", la historia 2 es una construcción deliberada de Scharlach. Lo mismo ocurre con Azevedo Bandeira en "El muerto", con Nolam en "Tema del traidor y del héroe".

Borges (como Poe, como Kafka) sabía transformar en anécdota los problemas de la forma de narrar.


XI

El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto. Reproduce la búsqueda siempre renovada de una experiencia única que nos permita ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta. "La visión instantánea que nos hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato", decía Rimbaud.

Esa iluminación profana se ha convertido en la forma del cuento.

21/01/2009

Películas de escritoras: Iris


En Iris, Judi Dench interpreta a Iris Murdoch, la conocida escritora de origen irlandés que sufrió la enfermedad de Alzheimer en sus últimos años de vida. La película se basa en las memorias que John Bayley, marido de Iris, escribió sobre su adorada mujer: desde sus días de estudiante en Oxford hasta que se convirtió en una de las mentes más brillantes y controvertidas de la intelectualidad británica del siglo XX.

En el film, Judi Dench encarna a la Iris madura, mientras que Kate Winslet interpreta a la novelista y filósofa en sus años de juventud.


Un video con citas de Iris Murdoch:


Y un fragmento de la película:

El club de los poetas muertos (II)

Seguimos recordando la película:

Oh, capitán, mi capitán:


Encuentra tu camino:



Resumen:

20/01/2009

El club de los poetas muertos (I)

A raíz del post "No te detengas", recordaré la película "El club de los poetas muertos".
Dead Poets Society es una película estadounidense dirigida por Peter Weir en 1989 con guión de Tom Schulman. Protagonizada por Robin Williams, narra el encuentro de un profesor de literatura con un grupo de estudiantes durante 1959 en una prestigiosa y conservadora academia. A través de la poesía, el profesor inspira un cambio en las vidas de sus alumnos, que se rebelan contra el conservadurismo moral y reclaman su puesto en la sociedad. Ganó un Oscar al mejor guión original.



Trailer:




Carpe Diem:


Entender la poesía:


Buscar otra perspectiva:


Saca lo que llevas dentro:

19/01/2009

200 años de Poe


Hoy 19 de enero, se cumplen 200 años del nacimiento de Edgar Allan Poe.
Es un buen día para recordar su biografía y releer algunos de sus cuentos y poemas.
Los podéis encontrar en el especial que se hizo en el blog acerca de él.

Edgar Allan Poe: escritor del mes

En ese post podéis encontrar los links que llevan al poema Annabel Lee y sus versiones, el relato El gato negro, el poema El cuervo y una clase magistral de escritura.

Poe forever!

Si queréis, podeís leer uno de mis primeros relatos con influencias de Poe en mi otro blog. Aquí la entrada: A la luz de la luna.

En prensa hoy: El bicentenario de Poe trae consigo múltiples reediciones.

17/01/2009

El éxito




EL EXITO COMIENZA CON LA VOLUNTAD

Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero no puedes,
no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido y muchos cobardes han fracasado
antes de haber su trabajo empezado.

Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo,
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte o el más ligero,
porque tarde o temprano,
el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.

Anónimo.

16/01/2009

Curiosidades de Lovecraft

Sobre el poeta loco de Lovecraft: Abdul Alhazred.
Según la correspondencia de Lovecraft con sus amigos, "Abdul Alhazred" fue un apodo que él mismo se dio en su infancia, inspirado por su lectura de Las mil y una noches.
La etimología del nombre parece venir de un juego de palabras con "all has read" (en inglés, "el que todo ha leído").


Howard Phillips Lovecraft vivió una segunda vida en sus sueños, al punto que la mitad de su obra está regada con transcripciones de sus mundos oníricos, hecho que le valió el mote de «el soñador de Providence».

A una lujosa casa de madera de tres plantas,en 1980 y en el 454 ( antes el 194 ) de Angell Street, llegó un día el joven H.P.Lovecraft acompañado de su madre, Sussie Phillips Lovecraft. Su padre se habia vuelto un loco violento, y tuvo que ser internado en un sanatorio mental. Este hecho supuso un fuerte golpe para su madre, que sufrió un deterioro mental hasta el dia de su muerte, 28 años despues. Asi pues el joven Howard pasó una infancia y tuvo una educacion singular rodeado de sus indulgentes tías y abuelos.

A Lovecraft le gustaba hablar bien de su madre, pero lo cierto es que el resto de la gente no la veia muy bien. El psiquiatra que le atendio en 1919 durante su ultima enfermedad la catalogó como una mujer de limitados intereses, que recibió con una psicosis traumática, la noticia de la inminente bancarrota. Así pues no fue de extrañar que su madre volcara en él sus limitados intereses. Esto provocó que al joven Lovecraft se le consintiera de todo, la protección que recibió de su madre fue excesiva. Asi pues podemos denotar el que Sussie no cenara con el resto de la familia porque el joven Lovecraft se habia quedado durmiendo durante una hora, o que le dijera a su instructora que cuando fuese con él por la calle cogido de la mano, se inclinara un poco por si le arrancaba el brazo. Ademas su madre le dejaba comer lo que quería, y este cambió el pescado y las verduras por los caramelos y los helados. A esto añadimos el hecho de que tambien dormía lo que quería, y no fue de extrañar que se le viese poco de día. Lovecraft se convirtio en una criatura nocturna. Pero tal vez el hecho mas destacable de su madre fue el de que ella hubiese querido una niña, y lo crió casi como una niña. De hecho, el joven Lovecraft insistía de pequeñito que el era una niña.

Lovecraft era un niño de ojos castaños y de pelo largo y dorado. La señora Guiney de Massachusetts ( Lovecraft se hospedó con ellos ), le llamaba rayito de sol. Sussie le obligo a llevar el pelo largo hasta los seis años, donde tuvo que acceder a las quejas de Lovecraft, al cual no le gustaba ese pelo y se quejó desde los tres años. Su madre le apaciguaba con retratos del siglo XVIII , y lo que consiguio fue iniciar el entusiasmo por el barroco de Lovecraft, aunque no consiguió cambiarle de opinion sobre su pelaje. Desde que le cortó el pelo, su madre evitó todo contacto fisico con él, y decía por la calle que era feo. Lovecraft le dijo en una ocasión a su mujer que la acción de su madre con él había sido devastadora.

Lovecraft fue un niño precoz de memoria asombrosa. Sabía el alfabeto a los dos años, leía a los tres y escribía a los cuatro. Comenzó a aficionarse a la literatura imaginativa, y comenzó pronto a leer los libros de la biblioteca de los Lovecraft, que contaba con más de dos mil libros. Sin embargo durante su vida, su obra no se conoció fuera de su círculo de amigos, incluso diez años despues de su muerte Lovecraft no aparecia en un libro sobre los escritores de Rhode Island. Fueron necesarios treinta años para que su obra fuese conocida, y hoy en día se pagan hasta 100 dolares por una de sus cartas, mientras que en vida no veía eso ni por sus obras. Ha servido como argumento de una obra teatral y ha sido tema de cinco tesis doctorales. Es pues el típico autor fracasado en vida y adorado tras su muerte. Lo situan entre los 10 mejores autores del mundo y entre los cuatro mejores de América, siendo los otros tres Poe, Bierce y Whitman.

Lovecraft adoptaba el lenguaje, las actitudes e incluso la escritura del siglo XVIII. Ademas se consideraba un viejo y cuando escribía a sus tías las llamaba hijas mías y firmaba con Abuelo. Pese a que algunas de sus historias tratan sobre gules, canivales y cadáveres putrefactos, era muy escrupuloso, y por ejemplo, cuando mataba un ratón, tiraba el cepo para no tocar el cuerpo del pequeño ratón, y se sentía abrumado por los remordimientos de haber matado una ardilla de pequeño, éste último acto provocó que nunca más cazara.

Cuando Lovecraft contaba con tan solo siete años se le ocurrió a su madre la fenomenal idea de apuntarlo a clases de baile, ante lo cual Lovecraft, que había adquirido ciertos conocimientos de Latín, le respondio: Nemo fere saltat sobrius nisi forte insanit , famosa frase de Cicerón que viene a significar algo así como 'Casi nadie baila sobrio a no ser que esté loco'. Ante esto Sussie desistió apuntarlo a tales clases.
http://www.unex.es/~fan/cuantica/mc%2010/Web/curso/lovecraft.htm


Película "El manuscrito Lovecraft"(2005)

Película "In search of Lovecraft"(2008)

El cómic de Lovecraft."El joven Lovecraft".

Sobre los mitos de Cthulhu.

14/01/2009

No te detengas, poema basado en La sociedad de los poeta muertos



NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …


Versión de Leandro Wolfson

Poema conocido como “El club de los poetas muertos” ya que aparecen fragmentos en la película Dead Poets Society, ganadora del Oscar al mejor guión en 1990.


13/01/2009

Mi homenaje a Lovecraft

Mi particular homenaje a Lovecraft fue hace unos años cuando escribí el relato Malsana Brisa, que fue publicado en la antología Terror Cósmico (2006)con la participación de varios autores.

Lo podéis leer en mi otro blog, Los Manuscritos del Caos Reloaded.

Relato Malsana brisa

Otro relato es "Las semillas de Abu-Simbel", inédito, pero que ahora publico en el blog como parte a este homenaje a Lovecraft.

Espero que os gusten.

12/01/2009

Ateos versus creyentes/ Dios versus No Dios

A raíz de la campaña inglesa que acaba de llegar a Barcelona y que es publicitada en las pancartas de los autobuses así:
"Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida."

¿Qué opináis? ¿Dios existe? Si existe, os preocupa que se fije en vuestros "pecados". ¿Os preocupáis hasta el extremo de vivir infelices por el supuesto castigo al final de vuestros días?

En Madrid han contraatacado y las pancartas de los buses aparecen así:
"Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo."

¿Existe en Madrid pero no en Barcelona?
¿Existe y permite las guerras, las muertes de niños inocentes, las injusticias?
Supuestamente nos dejó el libre albedrío.
Sabemos que es lo que está bien y lo que está mal; por lo tanto, hay personas que eligen hacer la guerra y el mal y no les preocupa demasiado los "daños colaterales", ni tampoco les preocupa el castigo "divino".

Pero Dios parece que sí existe cuando miramos al cielo, lo vemos estrellado y nos sentimos pequeños. Existe en los atardeceres, en las grandes extensiones de hielo de la Antártida. Existe en la belleza y en el rayo de la tormenta. Existe en el mensaje de paz de Jesucristo que buena parte de la Iglesia no sigue.

¿Existe o no?

Los 10 mandamientos del escritor de ficción

Los diez mandamientos del escritor de ficción
por Nancy Kress


1.Escribe regularmente. Si no tienes mucho tiempo, escribe al menos cinco minutos por día.

2.Escribe el tipo de ficción que amas leer.

3.No esperes a la inspiración para comenzar.

4.Escribir es reescribir. Siempre.

5.Escucha todas las críticas con la mente bien abierta.

6.Lee todo lo que puedas. Y más también.

7.No sigas las tendencias en boga. Cuenta las historias que desees y como desees.

8.Dedica especial atención al primer párrafo. El que pega primero, pega dos veces.

9.Trata de "convertirte" en tus personajes mientras los escribes.

10.No te desanimes ante un rechazo. Al 90 por ciento de los escritores más exitosos les dijeron al menos una vez que se dedicaran a otra cosa.



Yo los cumplo, casi religiosamente. ¿Y tú?

10/01/2009

Los otros dioses (H.P.Lovecraft)

Para el fin de semana, un cuento del escritor del mes, H.P.Lovecraft.


Los otros dioses
[Cuento. Texto completo]
H.P. Lovecraft

En la cima del pico más alto del mundo habitan los dioses de la tierra, y no soportan que ningún hombre se jacte de haberlos visto. En otro tiempo poblaron los picos inferiores; pero los hombres de las llanuras se empeñaron siempre en escalar las laderas de roca y de nieve, empujando a los dioses hacia montañas cada vez más elevadas, hasta hoy, en que sólo les queda la última. Al abandonar sus cumbres anteriores se llevaron sus propios signos, salvo una vez que, según se dice, dejaron una imagen esculpida en la cara del monte llamado Ngranek.

Pero ahora se han retirado a la desconocida Kadath del desierto frío, en donde los hombres no entran jamás, y se han vuelto severos; y si en otro tiempo soportaron que los hombres los desplazaran, ahora les han prohibido que se acerquen; pero si lo hacen, les impiden marcharse. Conviene que los hombres no sepan dónde esta Kadath; de lo contrario, tratarían de escalarla en su imprudencia.

A veces, en la quietud de la noche, cuando los dioses de la tierra sienten añoranza, visitan los picos donde moraron una vez, y lloran en silencio al tratar de jugar en silencio en las recordadas laderas. Los hombres han sentido las lágrimas de los dioses sobre el nevado Thurai, aunque creyeron que era lluvia; y han oído sus suspiros en los quejumbrosos vientos matinales de Lerion. Los dioses suelen viajar en las naves de nubes, y los sabios campesinos tienen leyendas que les disuaden de acercarse a ciertos picos elevados por la noche cuando el cielo se nubla, porque los dioses no son tan indulgentes como antaño.

En Ulthar, más allá del río Skai, vivía una vez un anciano que deseaba contemplar a los dioses de la tierra; este hombre conocía profundamente los siete libros crípticos de la Tierra y estaba familiarizado con los Manuscritos Pnakóticos de la distante y helada Lomar. Se llamaba Barzai el Sabio, y los lugareños cuentan cómo escaló una montaña la noche del extraño eclipse.

Barzai sabía tantas cosas sobre los dioses que podía contar sus idas y venidas; y adivinaba tantos secretos que se tenía a si mismo por un semidiós. Fue él quien aconsejó prudentemente a los diputados de Ulthar cuando aprobaron la famosa ley que prohibía matar gatos, y quien dijo al joven sacerdote Atal adónde se habían ido los gatos negros, en la medianoche de la víspera de san Juan. Barzai estaba profundamente versado en la ciencia de los dioses de la tierra, y le habían entrado deseos de ver sus rostros. Creía que su hondo y secreto conocimiento de los dioses lo protegería de la ira de éstos, y decidió escalar la cima del elevado y rocoso Hatheg-Kla una noche en que sabía que los dioses estarían allí.

El Hatheg-Kla está en el desierto pedregoso que se extiende más allá de Hatheg, del cual recibe el nombre, y se alza como una estatua de roca en un templo silencioso. Las brumas juegan lúgubremente alrededor de su cima porque las brumas son los recuerdos de los dioses, y los dioses amaban el Hatheg-Kla cuando habitaban en él, en otro tiempo. Frecuentemente visitan los dioses de la tierra el Hatheg-Kla, en sus naves de nube, y derraman pálidos vapores sobre las laderas cuando danzan añorantes en la cima, bajo una luna clara. Los aldeanos de Hatheg dicen que no conviene escalar el Hatheg-Kla en ningún momento, y que es fatal hacerlo de noche, cuando los pálidos vapores ocultan la cima y la luna; sin embargo, no les escuchó Barzai cuando llegó de la vecina Ulthar con el joven sacerdote Atal, su discípulo. Atal sólo era hijo de posadero, y a veces tenía miedo; pero el padre de Barzai había sido un noble que vivió en un antiguo castillo, por lo que no había supersticiones vulgares en sus venas, y se reía de los atemorizados aldeanos.

Barzai y Atal salieron de Hatheg hacia el pedregoso desierto, a pesar de los ruegos de los campesinos, y charlaron sobre los dioses de la tierra junto a su fogata, por las noches. Viajaron durante muchos días, hasta que divisaron a lo lejos al altísimo Hatheg-Kla con su halo de lúgubre bruma. El décimo tercer día llegaron al pie de la solitaria montaña, y Atal confesó sus temores. Pero Barzai era viejo, sabio, y no conocía el miedo, así que marchó delante osadamente por la ladera que ningún hombre había escalado desde los tiempos de Sansu, de quien hablan con temor los mohosos Manuscritos Pnakóticos.

El camino era rocoso y peligroso a causa de los precipicios y acantilados y aludes. Después se volvió frío y nevado; y Barzai y Atal resbalaban a menudo, y se caían, mientras se abrían camino con bastones y hachas. Finalmente el aire se enrareció, el cielo cambió de color, y los escaladores encontraron que era difícil respirar; pero siguieron subiendo más y más, maravillados ante lo extraño del paisaje, y emocionados pensando en lo que sucedería en la cima, cuando saliera la luna y se extendieran los pálidos vapores. Durante tres días estuvieron subiendo más y más, hacia el techo del mundo; luego acamparon, en espera de que se nublara la luna.

Durante cuatro noches esperaron en vano las nubes, mientras la luna derramaba su frío resplandor a través de las tenues y lúgubres brumas que envolvían el mudo pináculo. Y la quinta noche, en que salió la luna llena, Barzai vio unos nubarrones densos a lo lejos, por el norte, y ni él ni Atal se acostaron, observando cómo se acercaban. Espesos y majestuosos, navegaban lenta y deliberadamente; rodearon el pico muy por encima de los observadores, y ocultaron la luna y la cima. Durante una hora larga estuvieron observando los dos, mientras los vapores se arremolinaban y la pantalla de nubes se espesaba y se hacía más inquieta. Barzai era versado en la ciencia de los dioses de la tierra, y escuchaba atento los ruidos; pero Atal, que sentía el frío de los vapores y el miedo de la noche, estaba aterrado. Y aunque Barzai siguió subiendo más y más, y le hacía señas ansiosamente para que fuera también, Atal tardó mucho en decidirse a seguirlo.

Tan densos eran los vapores que la marcha resultaba muy penosa; y aunque Atal lo siguió al fin, apenas podía ver la figura gris de Barzai en la borrosa ladera, arriba, a la luz nublada de la luna. Barzai marchaba muy delante; y a pesar de su edad, parecía escalar con más soltura y facilidad que Atal, sin miedo a la pendiente que empezaba a ser demasiado pronunciada y peligrosa, salvo para un hombre fuerte y temerario, y sin detenerse ante los grandes y negros precipicios que Atal apenas podía saltar. Y de este modo escalaron intensamente rocas y precipicios, resbalando y tropezando, sobrecogidos a veces ante el impresionante silencio de los fríos y desolados pináculos y mudas pendientes de granito.

Súbitamente, Barzai desapareció de la vista de Atal, y salvó una tremenda cornisa que parecía sobresalir y cortar el camino a todo escalador que no estuviese inspirado por los dioses de la tierra. Atal estaba muy abajo, pensando qué haría cuando llegara a dicho punto, cuando observó curiosamente que la luna había aumentado, como si el despejado pico y lugar de reunión de los dioses estuviese muy cerca. Y mientras gateaba hacia la cornisa saliente y hacia el cielo iluminado, sintió los más grandes terrores de su vida. Y entonces, a través de las brumas de arriba, oyó la voz de Barzai que gritaba locamente, de gozo:

-¡He oído a los dioses! ¡He oído a los dioses de la tierra cantar dichosos en el Hatheg-Kla! ¡Barzai el profeta conoce las voces de los dioses de la tierra! Las brumas son tenues y la luna brillante; hoy veré a los dioses danzar frenéticos en el Hatheg-Kla que tanto amaron en su juventud. La sabiduría hace a Barzai más grande aún que los dioses de la tierra, y los encantos y barreras de todos ellos no pueden nada contra su voluntad; Barzai contemplará a los dioses de la tierra, aunque ellos detesten ser contemplados por los hombres.

Atal no podía oír las voces que Barzai oía, pero ahora estaban cerca de la cornisa, y buscaba un paso. Y entonces oyó crecer la voz de Barzai de forma más sonora y estridente:

-La niebla es muy tenue, y la luna arroja sombras sobre las laderas; las voces de los dioses de la tierra son violentas y airadas; temen la llegada de Barzai el Sabio, porque es más grande que ellos... La luz de la luna fluctúa, y los dioses de la tierra danzan frente a ella; veré danzar sus formas, saltando y aullando a la luz de la luna... La luz se debilita; los dioses tienen miedo...

Mientras Barzai gritaba estas cosas, Atal notó un cambio espectral en todo el aire, como si las leyes de la tierra cedieran ante otras leyes superiores; porque aunque el sendero era más pronunciado que nunca, el ascenso se había vuelto espantosamente fácil, y la cornisa apenas fue un obstáculo cuando llegó a ella y trepó peligrosamente por su cara convexa. El resplandor de la luna se había apagado extrañamente; y mientras Atal se adelantaba en las brumas, monte arriba, oyó a Barzai el Sabio gritar entre las sombras:

-La luna es oscura y los dioses danzan en la noche; hay terror en la noche; hay terror en el cielo, pues la luna ha sufrido un eclipse que ni los libros humanos ni los dioses de la tierra han sido capaces de predecir... Hay una magia desconocida en el Hatheg-Kla, pues los gritos de los dioses asustados se han convertido en risas, y las laderas de hielo ascienden interminablemente hacia los cielos tenebrosos, en los que ahora me sumerjo... ¡Eh! ¡Eh! ¡Al fin! ¡En la débil luz, he percibido a los dioses de la tierra!

Y entonces Atal, deslizándose monte arriba con vertiginosa rapidez por inconcebibles pendientes, oyó en la oscuridad una risa repugnante, mezclada con gritos que ningún hombre puede haber oído salvo en el Fleguetonte de inenarrables pesadillas; un grito en el que vibró el horror y la angustia de una vida tormentosa comprimida en un instante atroz:

-¡Los otros dioses! ¡Los otros dioses! ¡Los dioses de los infiernos exteriores que custodian a los débiles dioses de la tierra!... ¡Aparta la mirada!... ¡Retrocede!... ¡No mires! ¡No mires! La venganza de los abismos infinitos... Ese maldito, ese condenado precipicio... ¡Misericordiosos dioses de la tierra, estoy cayendo al cielo!

Y mientras Atal cerraba los ojos, se taponaba los oídos, y trataba de descender luchando contra la espantosa fuerza que lo atraía hacia desconocidas alturas, siguió resonando en el Hatheg-Kla el estallido terrible de los truenos que despertaron a los pacíficos aldeanos de las llanuras y a los honrados ciudadanos de Hatheg, de Nir y de Ulthar, haciéndoles detenerse a observar, a través de las nubes, aquel extraño eclipse que ningún libro había predicho jamás. Y cuando al fin salió la luna, Atal estaba a salvo en las nieves inferiores de la montaña, fuera de la vista de los dioses de la tierra y de los otros dioses.

Ahora se dice en los mohosos Manuscritos Pnakóticos que Sansu no descubrió otra cosa que rocas mudas y hielo, la vez que escaló el Hatheg-Kla en la juventud del mundo. Sin embargo, cuando los hombres de Ulthar y de Nir y de Hatheg reprimieron sus temores y escalaron ese día esa cumbre encantada en busca de Barzai el Sabio, encontraron grabado en la roca desnuda de la cima un símbolo extraño y ciclópeo de cincuenta codos de ancho, como si la roca hubiese sido hendida por un titánico cincel. Y el símbolo era semejante al que los sabios descubrieron en esas partes espantosas de los Manuscritos Pnakóticos tan antiguas que no se pueden leer. Eso encontraron.

Jamás llegaron a encontrar a Barzai el Sabio, ni lograron convencer al santo sacerdote Atal para que rezase por el descanso de su alma. Y todavía hoy las gentes de Ulthar y de Nir y de Hatheg tienen miedo de los eclipses, y rezan por la noche cuando los pálidos vapores ocultan la cumbre de la montaña y la luna. Y por encima de las brumas de Hatheg-Kla los dioses de la tierra danzan a veces con nostalgia, porque saben que no corren peligro y les encanta venir a la desconocida Kadath en sus naves de nube a jugar como antaño, como hacían cuando la tierra era nueva y los hombres no escalaban las regiones inaccesibles.


http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/lovecraf/otros.htm

09/01/2009

Reflexiones de escritores sobre el arte de escribir (III)

Esta vez me remito a Antonio Gala.

Post dedicado especialmente a Blas, Arwen, Armando, Elena, Lola, Alicia, Susana, Ippolita, John Anthony y Martha Jacqueline.


El escritor (...)sabe que serlo es menos admirable que otra cosa cualquiera, y sabe que lo suyo no es una vocación sino un destino. (...) Se le trajo al mundo para escribir, no para que además le guste escribir. Tiene la obligación de hacerlo, y de hacerlo lo mejor posible, pero no la de estar orgulloso ni alegre por hacerlo. Sucede como si de continuo una voz le dijera: "Sigue tu camino, deprisa; si no, no llegarás." "Pero, ¿a dónde debo llegar y cuál es mi camino?" "Tu sigue, sigue, sigue.." Y él sigue, como un caballo que ha perdido a quien lo montaba y persiste, no obstante, participando no le importa ya en qué carrera."

(...) El escritor nunca estará seguro. Ni tampoco de para quien escribe. (...) Él lo que debe hacer es escribir: un sino, como la belleza o la muerte, añoradas sin cesar y perseguidas, memoria y profecía de sí mismas. Solo, solo. Hay muchos oficios que se ejercen a solas, pero la soledad interior del oficio de escribir es la mayor de todas.
(...) ¿No voy a saber yo que el escritor es siempre un marginado? (...)Lo marginan o se margina él: no le gusta la clase en que nació, ni su mundo, ni su época, a veces ni su nombre como es mi caso, ni la triste profesión que lo alimenta. Lo cambiaría todo si pudiera. Si pudiera, se cambiaría él. Pero la literatura es para él como el aire: contaminado o no, precisa respirarlo. Ésa es la prueba definitiva de que uno es escritor: moriría -en cierta forma, pero moriría- si escribir no le fuese posible.


Antonio Gala ("Los papeles del agua")

07/01/2009

Repaso logros literarios de 2008

No ha sido un mal año después de varios sin enviar nada a concurso.

Envié mi novela "Ombres al jardí, boira als camps" (una novela que escribí a los 22 años y que he retocado casi por completo, así que casi es nueva) a un concurso sin resultado. Ahora concursa en otro del cual en unos meses se falla el premio. Veremos, pero tengo esperanza porque es buena.

Envié mi novela "Jo, Arbert Bernat. Senyor del Castell de Lliçà." (otra novela antigua que escribí a los 24 años pero de la cual no retoqué prácticamente nada porque consideré que estaba bien) a los premios de Omnium Cultural del Vallès Oriental y gané el premio especial Comarcal.


Envié 3 relatos (nuevos, de este año) a concurso y uno ha quedado finalista del I Concurso Internacional de Cuento Breve del Salón Hispanoamericano de Ciudad de México. Es el relato "Número dos" (2008)(próxima publicación de antología).

Con uno de los 2 relatos restantes sigo probando suerte en otro concurso. El otro lo aparco hasta que encuente un concurso adecuado.


-Me matriculé en Teoría Literaria I (UOC) y he terminado el curso con un notable. Ahora me acabo de matricular en Teoría Literaria II.

-He escrito 2 relatos más y sigo avanzando hacia el final de mi novela LHDE. Estoy llegando a las 600 páginas, pero no más allá. Las tres partes de que consta tienen una estructura similar, pero el final ha de estar bien trabajado y ligar todos los cabos. Una novela ambientada en el siglo X requiere paciencia, disciplina y mucha documentación.

-En agosto, con titubeos y dudas, abrí este blog pensando en que nadie lo iba a leer y que a quién le interesaría un blog como el mío. Más adelante abrí el blog Los Manuscritos del Caos Reloaded para colocar los relatos ya publicados por otros medios y así mostrar una parte de mi escritura a quien le interese.
El resultado lo considero excelente por lo que aprendo y por la gente que he conocido.


Proyectos 2009:

-Después del curso de T.Literaria me gustaría hacer uno de Literatura Clásica China.
-Acabar LHDE (1) y empezar con LHDE (II), la segunda parte de la trilogía que ha de ser.
-Escribir una novela corta (sobre 100 pgs) de la que tengo muchas notas y algún relato más.
-Leer todo lo que pueda, en especial clásicos que tengo pendientes.
-Seguir con el blog y seguir aprendiendo, en especial de los blogs que tanto me aportan. Seguir aprendiendo de vosotros, que me leéis y os leo.

Clase magistral de escritura por H.P.Lovecraft

El escritor destacado de este mes, nos habla hoy de porqué y cómo escribe cuentos fantásticos. Aquí os dejo su clase magistral. (La anterior clase magistral fue a cargo de Edgar Allan Poe.)


Notas sobre el arte de escribir cuentos fantásticos, Howard Phillips Lovecraft

La razón por la cual escribo cuentos fantásticos es porque me producen una satisfacción personal y me acercan a la vaga, escurridiza, fragmentaria sensación de lo maravilloso, de lo bello y de las visiones que me llenan con ciertas perspectivas (escenas, arquitecturas, paisajes, atmósfera, etc.), ideas, ocurrencias e imágenes. Mi predilección por los relatos sobrenaturales se debe a que encajan perfectamente con mis inclinaciones personales; uno de mis anhelos más fuertes es el de lograr la suspensión o violación momentánea de las irritantes limitaciones del tiempo, del espacio y de las leyes naturales que nos rigen y frustran nuestros deseos de indagar en las infinitas regiones del cosmos, que por ahora se hallan más allá de nuestro alcance, más allá de nuestro punto de vista. Estos cuentos tratan de incrementar la sensación de miedo, ya que el miedo es nuestra más fuerte y profunda emoción y una de las que mejor se presta a desafiar los cánones de las leyes naturales. El terror y lo desconocido, están siempre relacionados, tan íntimamente unidos que es difícil crear una imagen convincente de la destrucción de las leyes naturales, de la alienación cósmica y de las presencias exteriores sin hacer énfasis en el sentimiento de miedo y horror. La razón por la cual el factor tiempo juega un papel tan importante en muchos de mis cuentos es debida a que es un elemento que vive en mi cerebro y al que considero como la cosa más profunda, dramática y terrible del universo, El conflicto con el tiempo es el tema más poderoso y prolífico de toda expresión humana.

Mi forma personal de escribir un cuento es evidentemente una manera particular de expresarme; quizá un poco limitada, pero tan antigua y permanente como la literatura en sí misma. Siempre existirá un número determinado de personas que tenga gran curiosidad por el desconocido espacio exterior, y un deseo ardiente por escapar de la morada-prisión de lo conocido y lo real, para deambular por las regiones encantadas llenas de aventuras y posibilidades infinitas a las que sólo los sueños pueden acercarse: las profundidades de los bosques añosos, la maravilla de fantásticas torres y las llameantes y asombrosas puestas de sol. Entre esta clase de personas apasionadas por los cuentos fantásticos se encuentran los grandes maestros -Poe, Dunsany, Arthur Machen, M. R. James, Algernon Blackwood, Walter de la Mare; verdaderos clásicos- e insignificantes aficionados, como yo mismo.

Sólo hay una forma de escribir un relato tal y como yo lo hago. Cada uno de mis cuentos tiene una trama diferente. Una o dos veces he escrito un sueño literalmente, pero por lo general me inspiro en un paisaje, idea o imagen que deseo expresar, y busco en mi cerebro una vía adecuada de crear una cadena de acontecimientos dramáticos capaces de ser expresados en términos concretos. Intento crear una lista mental de las situaciones mejor adaptadas al paisaje, idea, o imagen, y luego comienzo a conjeturar con las situaciones lógicas que pueden sor motivadas por la forma, imagen o idea elegida.
Mi actual proceso de composición es tan variable como la elección del tema o el desarrollo de la historia; pero si la estructura de mis cuentos fuese analizada, es posible que pudiesen descubrirse ciertas reglas que a continuación enumero:

1) Preparar una sinopsis o escenario de acontecimientos en orden a su aparición; no en el de la narración. Describir con vigor los hechos como para hacer creíbles los incidentes que van a tener lugar. Los detalles, comentarios y descripciones son de gran importancia en este boceto inicial.
2) Preparar una segunda sinopsis o escenario de acontecimientos; esta vez en orden a su narración, con descripciones detalladas y amplias, y con anotaciones a un posible cambio de perspectiva, o a un incremento del clímax. Cambiar la sinopsis inicial si fuera necesario, siempre y cuando se logre un mayor interés dramático. Interpolar o suprimir incidentes donde se requiera, sin ceñirse a la idea original aunque el resultado sea una historia completamente diferente a la que se pensó en un principio. Permitir adiciones y alteraciones siempre y cuando estén lo suficientemente relacionadas con la formulación de los acontecimientos.
3) Escribir la historia rápidamente y con fluidez, sin ser demasiado crítico, siguiendo el punto (2), es decir, de acuerdo al orden narrativo en la sinopsis. Cambiar los incidentes o el argumento siempre que el desarrollo de la ~a tienda a tal cambio, sin dejarse influir por el boceto previo. Si el desarrollo de la historia revela nuevos efectos dramáticos, añadir todo lo que pueda ser positivo; repasando y reconciliando todas y cada una de las adiciones del nuevo plan. Insertar o suprimir todo aquello que sea necesario o aconsejable; probar con diferentes comienzos y diferentes finales, hasta encontrar el que más se adapte al argumento. Asegurarse de que ensamblan todas las partes de la ira~ desde el comí~ al final del relato. Corregir toda posible superficialidad -palabras, párrafos, incluso episodios completos-, conservando el orden preestablecido.
4) Revisar por completo el texto, poniendo especial atención en el vocabulario, sintaxis, ritmo de la prosa, proporción de las partes, sutilezas del tono, gracia e interés de las composiciones (de escena a escena de una acción lenta a otra rápida, de un acontecimiento que tenga que ver con el tiempo, cte.), la efectividad del comienzo, del final, del clímax, el suspenso y el interés dramático, la captación de la atmósfera y otros elementos diversos.
5) Preparar una copia esmerada a máquina; sin vacilar por ello en acometer una revisión final alfi donde sea necesario.

El primero de estos puntos es por lo general una meta idea mental una puesta en escena de condiciones y acontecimientos que rondan en nuestra cabeza, jamás puestas sobre papel hasta que preparo una detallado sinopsis de estos acontecimientos en orden a su narración. De forma que a veces comienzo el bosquejo antes de saber cómo voy que más tarde será desarrollado.
Considero cuatro tipos diferentes de cuentos sobrenaturales: uno expresa una aptitud o sentimiento, otro un concepto plástico, un tercer tipo comunica una situación general, condición, leyendo o concepto intelectual, y un cuarto muestra una imagen definitiva, o una situación específica de índole dramática. Por otra parte, las historias fantásticas pueden estar clasificadas en dos amplias categorías: aquellas en las que lo maravilloso o terrible está relacionado con algún tipo de condición o fenómeno, y aquéllas en las que esto concierne a la acción del personaje en con un suceso o fenómeno grotesco.
Cada relato fantástico -hablando en particular de los cuentos de miedo- puede desarrollar cinco elementos críticos:

a) lo que sirve de núcleo a un horror o anormalidad (condición, entidad, etc,)
b) efectos o desarrollos típicos del horror
c) el modo de la manifestación de ese horror
d) la forma de reaccionar ante ese horror
e) los efectos específicos del horror en relación a lo condiciones dadas.

Al escribir un cuento sobrenatural, siempre pongo especial atención en la forma de crear una atmósfera idónea, aplicando el énfasis necesario en el momento adecuado. Nadie puede, excepto en las revistas populares, presentar un fenómeno imposible, improbable o inconcebible, como si fuera una narración de actos objetivos. Los cuentos sobre eventos extraordinarios tienen ciertas complejidades que deben ser superadas para lograr su credibilidad, y esto sólo puede conseguirse tratando el tema con cuidadoso realismo, excepto a la hora de abordar el hecho sobrenatural. Este elemento fantástico debe causar impresión y hay que poner gran cuidado en la construcción emocional; su aparición apenas debe sentirse, pero tiene que notarse. Si fuese la esencia primordial del cuento, eclipsaría todos los demás caracteres y acontecimientos; los cuales deben ser consistentes y naturales, excepto cuando se refieren al hecho extraordinario. Los acontecimientos espectrales deben ser narrados con la misma emoción con la que se narraría un suceso extraño en la vida real. Nunca debe darse por supuesto este suceso sobrenatural. Incluso cuando los personajes están acostumbrados a ello, hay que crear un ambiente de terror y angustia que se corresponda con el estado de ánimo del lector. Un descuidado estilo arruinaría cualquier intento de escribir fantasía seria.
La atmósfera y no la acción, es el gran desiderátum de la literatura fantástica. En realidad, todo relato fantástico debe ser una nítida pincelada de un cierto tipo de comportamiento humano. Si le damos cualquier otro tipo de prioridad, podría llegar a convertirse en una obra mediocre, pueril y poco convincente. El énfasis debe comunicarse con sutileza; indicaciones, sugerencias vago que se asocien entre sí, creando una ilusión brumosa de la ex~ realidad de lo irreal. Hay que evitar descripciones inútiles de sucesos increíbles que no sean significativos.
Estas han sido las reglas o moldes que he seguido -consciente o inconscientemente- ya que siempre he considerado con bastante seriedad la creación fantástica. Que mis resultados puedan llegar a tener éxito es algo bastante discutible; pero de lo que sí estoy seguro es que, si hubiese ignorado las normas aquí arriba mencionadas, mis relatos habrían sido mucho peores de lo que son ahora.

fuente: dreamers
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Para saber más: Sobre la génesis de Cthulhu

05/01/2009

Carta a los Reyes



Queridos Reyes Magos,

Para este año nuevo que acabamos de estrenar espero que nos evitéis más imágenes como éstas:








Que los alimentos estén más repartidos...




Regalad algo de vuestro oro para los desheredados...


Un poco de incienso para perfumar las chabolas...


Y sanad con mirra las lágrimas de los tristes...



Traednos un poco de paz, una paz como ésta:





Claro que yo ya sé que no sois magos, que sois astrólogos, pero vuestra perdurabilidad en el tiempo tiene un poco de magia, y la magia existe. Creémos en vosotros, vale. Creed también en nosotros y en nuestros deseos.

Escritor del mes: Howard Philips Lovecraft

Esta completa biografía es una traducción de la aparecida en el H.P. Lovecraft Centennial Guidebook. Su autoría pertenece a S.T. Joshi, uno de los mayores estudiosos de Lovecraft.


La familia Phillips-Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft nació a las 9 de la manaña de 20 de Agosto de 1890 en la casa familiar del 454 (entonces numerado 194) de Angell Street en Providence, Rhode Island. Su madre era Sarah Susan Phillips Lovecraft, que podía remontar sus ancestros hasta la llegada de un tal George Phillips a Massachussets en 1630. Su padre fue Windfield Scott Lovecraft, una viajante de Gorham and Company, joyeros de Providence. Cuando el joven Howard tenía tres años su padre sufrió un colapso nervioso en una habitación de hotel en Chicago, siendo ingresado en el Hospital Butler, donde permaneció hasta su muerte el 19 de Julio de 1898. Aparentemente Lovecraft fue informado de que su padre estaba paralizado y comatoso durante este periodo, siendo la realidad que su padre murió de paresia, una variante de la sífilis.


Whipple V. Buren Phillips inició al joven Lovecraft en la historia gótica de terror

Con la muerte de su progenitor, la educación del chico recayó sobre su madre, sus dos tías y, especialmente su abuelo, el prominente industrial Whipple Van Buren Phillips. Lovecraft fue un joven precoz: recitaba poesía a la edad de 2 años, leía a los tres y escribía a los siete. La primera obra que le entusiasmó fueron "las Mil y una Noches", obra que leyó a los cinco años; fue en esta época en la cual adoptó el pseudónimo "Abdul Alhazred", personaje que despues se convertiría en el autor del mítico "Necronomicon". De todos modos, al año siguiente, sus interesesárabes se verían eclipsados por el descubrimiento de la mitología griega, adquirida a traves de "Bulfinch's age of fable" y versiones juveniles de la Iliada y la Odisea. En el que es aún su trabajo más antiguo conservado, "El poema de Ulises (1897)", parafrasea la Odisea en 88 versos de rima interna. Para entonces ya había descubierto la ficción y su primera historia, la no conservada "The Noble Eavesdropper" data de 1896. Su interés por la ficción fue estimulado por su abuelo, que entretenía a su nieto con historias improvisadas al estilo gótico de terror.


Lovecraft de niño

Lovecraft fue un niño solitario y sufrió frecuentes enfermedades, algunas de ellas de origen aparentemente psicológico, asistiendo de manera esporádica a la escuela de Slater Avenue, pero absorbiendo gran cantidad de información a través de sus lecturas individuales. Sobre los ocho años descubre la ciencia, primero la química, luego la astronomía. Empezó a editar periódicos de aficionados, la gaceta científica (1899-1907) y la gaceta de Astronomía de Rhode Island (1903-1907), distribuyendolos entre sus amigos. Cuando ingresa en la escuela superior de Rhode Island, es animado en sus intereses tanto por sus compañeros como por sus profesores y desarrolló alguna amistad duradera con chicos de su edad. La primera aparición de Lovecraft en letras de molde tiene lugar en 1906, cuando escribió una carta de tema astronómico para el Providence Sunday Journal. Poco despues empezó a escribir una columna astronómica mensual para el Pawtuxet Valley Gleaner, un periódico rural. Otros trabajos periodísticos incluyen colaboraciones en forma de columnas para el Providence Evening News(1914-18) así como The Asseville y el Gazette News (1915).


El 598 de Angell Street

En 1904 la muerte de su abuelo y la mala gestión de su legado, arrastran a la familia de Lovecraft a serios problemas económicos. Lovecraft y su madre se vieron forzados a mudarse de subonito hogar victoriano a uno más modesto en el 598 de Angell Street. La pérdida del hogar familiar fue devastadora para Lovecraft y, aparentemente, contempló la posibilidad del suicidio, dando largos paseos en bicicleta y mirando especulativamente las profundidades del rio Barrington. Sólo la búsqueda de conocimiento representa un aliciente para seguir viviendo. A pesar de todo, en 1908, poco antes de graduarse en la high school, sufre una depresión nerviosa que le fuerza a dejar la escuela antes de graduarse. Este hecho y la subsiguiente imposibilidad para acceder a la universidad de Brown fueron fuentes de gran pesar en años venideros, a pesar del hecho de que Lovecraft fuese uno de los autodidadctas más formidables de su tiempo. Entre 1908 y 1913 Lovecraft fue virtualmente un recluso, haciendo poco aparte de sus estudios astronómicos y su poesía. Durante este período Lovecraft desarrolló una insana dependencia de su madre quien aún sufría por el trauma provocado por la enfermedad y muerte de su esposo, desarrollando una relación patológica de amor-odio hacia su hijo.


Portada de una selección de cartas al Argosy

Lovecraft salió de su reclusión a su manera particular. Aficionado a la literatura "pulp" de la época, se sintió tan ofendido por las insípidas historias de amor escritas por Fred Jackson en el Argosy (popular magacín de la época) que escribió una carta en verso atacando a Jackson. La carta fue publicada en 1912, y provocó toda una tormenta de protestas de defensores de Jackson (en su mayoría hombres). Lovecraft se embarcó entonces en una encendida polémica en la sección de "cartas al director" del Argosy, siendo las respuestas de Lovecraft casi siempre sonetos dieciochescos reminiscentes de Dryden y Pope. Esta controversia no pasó desapercibida para Edward F Daas, presidente de la United Amateur Press Association (UAPA, Asociacion de prensa amateur), una asociación de escritores amateur de todo el pais, que escribían y publicaban sus propios magacines. Daas invitó a Lovecraft a unirse a la Asociación, cosa que hizo en 1914. Lovecraft publicó trece números de su propia revista amateur, el Conservative (1915-23), contribuyendo voluminosamente con ensayo y poesía a otras publicaciones. Despues, Lovecraft se convertíría en Presidente y Editor Oficial de la UAPA, sirviendo tambien, brevemente, como presidente de la rival NAPA (Nationa Amateur Press Association, Asociación Nacional de Prensa Amateur). Esta experiencia bien pudo salvar a Lovecraft de una existencia de reclusión improductiva; como él mismo diría en cierta ocasión: "En 1914, cuando el Amateurismo me tendió su amable mano, estaba tan cercano como cualquier animal al estado de vegetativismo...Con la llegada de United, encontré una nueva razón para vivir; un renovado sentido de mi existencia, encontrando una esfera en la cual podía sentir que mis esfuerzos no eran del todo inútiles. Por vez primera, pensé que mis infantiles escarceos en el mundo del arte eran algo más que gritos perdidos en el sordo vacío".


Lovecraft y W. Paul Cook

Fue en el mundo amateur donde Lovecraft retomó la escritura de ficción, que había abandonado en 1908. W. Paul Cook y otros, intuyendo lo prometido en cuentos de juventud como "La Bestia en La Cueva" (1905) y "El Alquimista" (1908), animaron A Lovecraft a escribir ficción de nuevo. Lovecraft les complació escribiendo "La Tumba" y "Dagon" en rápida sucesión durante el verano de 1917. A partir de este momento Lovecraft mantendrá un flujo regular de creaciones de ficción, aunque, por lo menos hasta 1922, serían la poesía y el ensayo sus principales estilos literarios. Además, Lovecraft fue involucrándose en una siempre creciente red de correspondencia con amigos y colaboradores, convirtiendose eventualmente en uno de los escritores de cartas más prolíficos de su siglo, legándonos, según los cálculos más recientes, una cantidad que oscila entre las 60.000 y las 100.000 cartas (!).


Sonia Greene

La madre de Lovecraft, cuyas condiciones mentales y físicas había entrado en una rápida espiral descendente, sufrió un colpaso nervioso en 1919 siendo ingresada en el Butler Hospitel de dónde, al igual que su marido años antes, ya no saldría jamas. Su muerte, acaecida el 24 de Mayo de 1921, se debió a una infección de vejiga. La muerte de la madre fue devastadora para Lovecraft, pero al cabo de unas semanas ya estaba lo suficientemente recuperado como para acudir a una convención de periodismo amateur en Boston, el 4 de Julio de 1921. Fue en este evento donde conoció a la que más tarde sería su esposa. Sonia Haft Greene era una judía de orgien ruso, 7 años mayor que Lovecraft. Ambos parecieron, al menos en un primer momento, congeniar totalmente. Lovecraft visitó a Sonia a su apartamento de Brooklyn en 1922, y la noticia de su casamiento el 3 de Marzo de 1924 no fue sorpresa total para sus amigos; sí lo pudo ser para sus dos tías, Lillian D. Clrak y Annie E. Phillips Gamwell, que se enteraron por carta una vez pasada la ceremonia. Lovecraft se mudó al apartamento de Sonia en Brooklyn y en un principio el futuro parecía prometedor: Lovecraft había puesto un pie en el mundo profesional gracias a la publicación de varias de sus historias en Weird Tales, el conocido magacine pulp fundado en 1923; Sonia regentaba una exitosa tienda de sombreros en la Quinta Avenida.

Pero los problemas se abatieron sobre la pareja casi inmediatamente: la tienda sufrió bancarrota, Lovecraft rechazó la oportunidad de ser el editor de un Magacine asociado a Weird Tales (lo que hubiese implicado su traslado a Chicago) y la salud de Sonia empezó a deteriorarse, forzándola a pasar temporadas en un sanatorio de Nueva Jersey. Lovecraft intentó conseguir un trabajo estable, pero nadie parecía demasiado dispuesto a contratar a un hombre de 34 años sin ningún tipo de experiencia anterior. El 1 de Enero de 1925, Sonia tuvo que ir a Cleveland para conseguir un trabajo y Lovecraft se mudó a un apartamento de soltero cerca de la insalubre zona de Brooklyn llamada Red Hook.


Weird Tales

Número donde se publicó “El Horror de Red Hook” Aunque Lovecraft tenía amigos en Nueva York-Frank Belknap Long, Rheinhart Kleiner, Samuel Loveman- comienza a sentirse deprimido por su aislamiento entre las masas de "extranjeros" de la ciudad. Su ficción iba de lo nostálgico ("The Sunned House" (1924) está ambientada en Providence) a lo amargado y misántropico("El Horror de Red Hook" y "él" -ambos escritos en 1924- dejan bien claros sus sentimientos hacia Nueva York). Finalmente, a principios de 1926, se hicieron planes para que Lovecraft volviese a su añorada Providence. Pero, ¿dónde encajaba Sonia en estos planes? Nadie parecía saberlo, y mucho menos Lovecraft. A pesar de que continuaba sintiendo afecto por ella, consintió cuando sus tías vetaron la prpuesta de Sonia de iniciar un negocio en Providence: su sobrino no podía estar marcado por el estigma de estar casado con una tendera. El matrimonio estaba fundamentalmente roto y el divorcio en 1929 fue inevitable.

Cuando Lovecraft volvió a Providence el 17 de Abril de 1926, estableciéndose en el 10 de Barnes Stret al norte de la universidad de Brown no fue para enterrarse a si mismo como hizo en el periodo de 1908-13; más que eso, los últimos 10 años de su vida fueron los de su florecimiento, tanto como escritor como persona. Su vida fue relativamente calmada- viajó a varios sitios del este de américa en busca de antiguedades (Quebec, Nueva Inglaterra, Filadelfia, Charleston, St Agustine); escribió su mejor ficción, desde "La llamada de Cthulhu" (1926) hasta "En la noche de los tiempos" (1934-35) pasando por "Las Montañas de la Locura" (1931) y continuó con su prodigiosamente extensa correspondencia. En Nueva Inglaterra Lovecraft encontró su lugar como escritor de ficción fantástica y como hombre de letras en general. Promocionó las carreras de muchos jovenes escritores (August Derleth, Donald Wandrei, Robert Bloch, Fritz Lieber), y fué implicandose en los temas económicos y políticos de su tiempo, apoyando a Roosevelt durante la Gran Depresión y aproximándose hacia una especie de socialismo moderado; aún así continuó absorbiendo conocimiento en muchos y diversos temas, desde la filosofía hasta la literatura pasando por la arquitectura.


La tumba de Lovecraft

La inscripción: “Yo soy Providence” Los últimos dos o tres años de su vida fueron, aún así, bastante duros. En 1932 su querida tía Mrs. Clark murió. HPL se muda en 1933 con su otra tía, Mrs. Gamwell a unos pisos en el 66 de College Street, justo detrás de la Biblioteca John Hay. (Esta casa se encuentra hoy en día en el 65 de Prospect Street). Sus últimos relatos, cada vez más largos y complejos, fueron dificiles de vender, y se ve obligado a mantenerse a traves de las "revisiones" de obras de otros y a escribir historias de fantamas, poesía y trabajos de no-ficción. El suicidio de Robert E. Howard (uno de sus corresponsales más cercanos) en 1936 , le deja confuso y entristecido. Por esa epoca la enfermedad que causaría su propia muerte -cancer intestinal- había progresado tanto, que poco se podía hacer para tratarlo. Lovecraft intentó soportar el cada vez más intenso dolor durante el invierno de 1936-37, pero finalmente se ve obligado a ingresar en el Hospital Memorial Jane Brown el 10 de Marzo de 1937, donde fallece cinco dias despues. Fue enterrado el 18 de Marzo en el mausoleo familiar de los Phillips en el cementerio de Swan Point.

Es posible que, al ver el fin cerca, Lovecraft temiese el olvido al que parecía estar condenada su obra: no había publicado ningún libro en vida (a excepción de una edición barata que se había hecho de "La Sombra sobre Innsmouth" en 1936) y sus relatos, ensayos y poemas estaban desperdigados por una enorme cantidad de magacines pulp y amateur. Pero las amistades que había forjado por correspondecia resultaron la salvación de su legado: August Derleth y Donald Wandrei estaban determinados a preservar los relatos de Lovecraft en la dignidad de los libros de tapa dura. Fundaron la editorial Arkham House para publicar la obra del soñador de Providence, estrenándose con The Outsider and Other en 1939. Muchos más volumenes continuaron el esfuerzo inicial y finalmente el trabajo de Lovecraft pudo verse en libros que llegaron a estar traducidos a más de una docena de lenguajes. Hoy, en el centenario de su nacimiento (este artículo fue escrito en 1990. N. del W.), sus relatos están disponibles en ediciones ampliamente comentadas, sus ensayos, poemas y cartas son accesibles para el gran público y muchos estudiosos han escrito sobre las profundidades y complejidades de su trabajo y pensamiento. Queda mucho por hacer en el estudio de Lovecraft, pero es seguro decir que, gracias al mérito intrínseco de su trabajo y a la perseverancia y diligencia de sus asociados y amigos, Lovecraft se ha ganado un pequeño pero importante lugar en el Canon de la literatura americana.

http://www.hplovecraft.es/biografia.aspx


Clase magistral de escritura por H.P.Lovecraft
Curiosidades de Lovecraft
Los otros dioses, relato de Lovecraft.
Dagón, relato de Lovecraft.
Los gatos de Ulthar

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