Este ha sido un verano zombie. He tenido la suerte de pasar unos días en la isla de Cerdeña y mi lectura ha sido ZOMBIES, una antología de Joseph Adams (Minotauro) con una gran selección de relatos de temática zombie por autores como Stephen King, George R.R.Martin, Dan Simmons...Más de 600 páginas envueltas en las aventuras y desventuras de un mundo que se ha movido, de un mundo que sufre de 31 modos diferentes la irrupción de esas criaturas que nos devuelven una imagen corrompida en el espejo de nuestra sociedad.
Ya en casa, he visto la serie de 5 capítulos Dead Set, sobre la desventuras de los concursantes del Gran Hermano inglés cuando son los únicos supervivientes de un apocalipsis zombie. Una serie estupenda, al nivel de The walking dead. También he visto Zombies party (Shaun of the dead), otro apocalipsis zombie en clave de comedia pero que sorprende tanto por su originalidad como por algunas escenas memorables. No es la genial El amanecer de los muertos (2004), una de las mejores películas de temática zombie (junto a 28 días después) pero es recomendable también. Todo esto viene a que me apetecía escribir algún relato zombie pero es difícil no caer en lugares comunes, y ya sabemos que caer en lugares comunes es de lo peor en la escritura...Los relatos leídos en la Antología ZOMBIES se mueven en diferentes planos y temas, algunos realmente originales, así que aún queda un hueco para la originalidad...pero, ¿existirá un hueco pequeño para mí? No paso los mejores momentos creativos, sino más bien por lo que se llama desierto de ideas... Planeo como zombie en una carretera sin palabras... ¿Cómo escribir sobre algo que se ha escrito tanto?
Leemos fantasía para volver a encontrar los colores, creo.
Para saborear especias fuertes y escuchar los cánticos que cantaron las sirenas.
Hay algo antiguo y verdadero en la fantasía que habla a algo profundo en nuestro interior, al niño que soñaba con cazar algún día en los bosques de la noche, y atiborrarse bajo la colina hueca, y encontrar un amor que durara para siempre al sur de Oz y al norte de Shangri-La.
Pueden quedarse con su Cielo. Cuando muera, me iría antes a la Tierra Media. (George R.R.Martin)
Para saborear especias fuertes y escuchar los cánticos que cantaron las sirenas.
Hay algo antiguo y verdadero en la fantasía que habla a algo profundo en nuestro interior, al niño que soñaba con cazar algún día en los bosques de la noche, y atiborrarse bajo la colina hueca, y encontrar un amor que durara para siempre al sur de Oz y al norte de Shangri-La.
Pueden quedarse con su Cielo. Cuando muera, me iría antes a la Tierra Media. (George R.R.Martin)
31/08/2011
10/08/2011
Vacaciones
En las vacaciones nos olvidamos
De nosotros mismos
Las reglas quedan violadas
El sol es más dorado y caliente, fuego vivo,
Somos de nuevo primitivos
Para despreciar el fatal ritmo y rito del tiempo
Regresan voces antiguas manchadas de vino negro
Las noches son más largas y se resumen
En babeadas ánforas de licor y risa.
Los demás,
Mientras esquivan sus miradas,
Balada del cuerpo, exhuman sus deseos.
Pero cuando los hombres
Empacan sus maletas para huir
En cuartos anónimos al reencontrarse en el espejo
Se sorprenden de llevar y cargar su misma historia,
Las mismas lluvias y las mismas palabras
Mientras afuera cuchillos sangrientos recortan otros paisajes
Poema Vacaciones de Victor Bustamante
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