Poema Annabel-Lee de Edgar Allan Poe (y sus versiones)

Dibujo de Annabel Lee, poema de Edgar Allan Poe

Annabel Lee. Mi poema favorito de Edgar Allan Poe: Evocador, soñador, desgarrador, romántico, y a la vez, fantasmagórico, como sus relatos.

Fue escrito en 1849 (se cree que en may) y fue publicado días después de su muerte en octubre de 1849. Se cree que fue inspirado por su esposa Virginia, fallecida dos años antes de tuberculosis.

Un desgarrado Poe reflejó su amor y dolor en estos tristes versos, que se repiten rítmicamente como en una balada, que nos llevan a un reino junto al mar, un reino de ángeles y demonios, de lúgubres destinos. Si lees el poema puedes oler ese viento frío que heló a la hermosa Annabel Lee, puedes ver a esos demonios que la encierran en un sepulcro junto al mar ruidoso. Poe nos hace vivir y lamentar el triste destino de su amada.

La «Edgar Allan Poe Society» de Baltimore ha identificado 11 versiones diferentes del poema que fueron publicadas entre 1849 y 1850. Una importante variación la encontramos en el verso final:

Manuscrito original – In her tomb by the side of the sea (En su tumba junto al mar)
Versión alternativa – In her tomb by the sounding sea (En su tumba junto al sonoro mar)

A continuación, podéis leer la versión original seguida de la traducción en español de Arturo Sánchez y Federico Revilla de 1974 ( la más fiel al original, según mi parecer); la traducción de Fernando Maristany y la versión de María Cóndor y Gustavo Falaquera además de la versión libre del poeta Leopoldo Maria Panero.


ANNABEL LEE


It was many and many a year ago,
   In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
   By the name of Annabel Lee;
And this maiden she lived with no other thought
   Than to love and be loved by me.

I was a child and she was a child,
   In this kingdom by the sea,
But we loved with a love that was more than love—
   I and my Annabel Lee—
With a love that the wingèd seraphs of Heaven
   Coveted her and me.

And this was the reason that, long ago,
   In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
   My beautiful Annabel Lee;
So that her highborn kinsmen came
   And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre
   In this kingdom by the sea.

The angels, not half so happy in Heaven,
   Went envying her and me—
Yes!—that was the reason (as all men know,
   In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
   Chilling and killing my Annabel Lee.

But our love it was stronger by far than the love
   Of those who were older than we—
   Of many far wiser than we—
And neither the angels in Heaven above
   Nor the demons down under the sea
Can ever dissever my soul from the soul
   Of the beautiful Annabel Lee;

For the moon never beams, without bringing me dreams
   Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
   Of the beautiful Annabel Lee;
And so, all the night-tide, I lie down by the side
   Of my darling—my darling—my life and my bride,
   In her sepulchre there by the sea—
   In her tomb by the sounding sea.


*****

ANNABEL LEE
Sucedió hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar.
Allí vivía una doncella conocida
por el nombre de Annabel Lee;
y esa doncella no vivía con otro pensamiento
que el de amarme y que yo la amara.
Yo era un chiquillo y ella una chiquilla,
en aquel reino junto al mar:
Pero nos amábamos con un amor que era más que amor –
mi Annabel Lee y yo -.
Con un amor que los alados serafines del cielo
envidiaban de nosotros.
Y éste fue el motivo por el que, hace mucho tiempo,
en aquel reino junto al mar,
un viento llegó desde una nube, helando
a mi hermosa Annabel Lee;
entonces vino aquel hidalgo pariente suyo
y la apartó de mi lado,
para encerrarla en un sepulcro
en aquel reino junto al mar.
Los ángeles que no eran tan felices en el cielo,
nos tenían envidia
– ¡ Sí ! – éste fue el motivo ( como toda la gente sabe,
en aquel reino junto al mar )
para que el viento viniera por la noche desde la nube,
helando y matando a mi Annabel Lee.
Pero nuestro amor era mucho más fuerte que el amor
de aquellos que eran más viejos que nosotros
– de muchos que sabían más que nosotros –
y ni siquiera los ángeles allá arriba en cielo,
ni los demonios en las profundidades del mar,
podrán nunca separar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee.
Jamás brilla la luna, sin que yo sueñe
con la hermosa Annabel Lee;
jamás salen las estrellas, sin que yo sienta los brillantes ojos
de la hermosa Annabel Lee;
y así, durante toda la noche, permanezco tendido al lado
de mi querida, mi querida, mi vida y mi novia
allá en el sepulcro junto al mar
en su tumba junto al mar sonoro.
 
Traducción de Arturo Sánchez y Federico Revilla ( Ediciones 29, 1974 )



***

Versión de Fernando Maristany:
Muchos, muchos años atrás,
en un reino junto al mar turquí
vivía una doncella a quien quizá conozcáis,
llamada Annabel Lee,
que tenía en la vida un único afán:
amarme y ser amada por mí.

Aunque no éramos más que niños,
en el reino junto al mar turquí,
nos amábamos con un amor tan pleno,
yo y mi Annabel Lee,
que los alados serafines del cielo
lo codiciaban para si.

Fue por esta razón que, tiempo atrás,
en el reino junto al mar turquí
de una nube sopló un viento que heló
a mi hermosa Annabel Lee.
Entonces llegó su patricio tutor
y la separó de mí
para encerrarla en un sepulcro
en el reino junto al mar turquí.

Los ángeles, infelices en el cielo ulterior;
nos envidiaban a ella y a mí,
y fue por eso (como saben todos
en el reino junto al mar turquí)
que de esa nube nocturna un viento sopló
hasta helar a mi Annabel Lee.

Pero era tanto más fuerte nuestro joven amor
que el de toda la gente de allí,
que el de gente mayor y más sabia, ¡oh, sí!
que ni los ángeles del cielo ulterior
ni los demonios bajo el mar turquí
podrán separar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee.

Pues la luna, al brillar; me invita a soñar
en la hermosa Annabel Lee;
y al salir los luceros veo los ojos certeros
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso, tendido a su lado, las noches,
velando a mi amada, mi amor; mi consorte,
en su sepulcro junto al mar turquí,
el mar que ruge por ella y por mi.


Dibujo de una mansión sobre el mar tempestuoso del poema Annabel Lee de Poe



Versión de María Cóndor y Gustavo Falaquera 
(Poesía completa, Hiperión, Madrid, 2000)

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.

Yo era un niño, una niña ella,
en ese reino junto al mar,
pero nos queríamos con un amor que era más que amor,
yo y mi Annabel Lee,
con un amor que los serafines del cielo
nos envidiaban a ella y a mí.

Tal fue esa la razón de que hace muchos años,
en ese reino junto al mar,
soplara de pronto un viento, helando
a mi hermosa Annabel Lee.
Sus deudos de alto linaje vinieron
y se la llevaron apartándola de mí,
para encerrarla en una tumba
en ese reino junto al mar.

Los ángeles, que no eran ni con mucho tan felices en el Cielo,
nos venían envidiando a ella y a mí…
Sí: tal fue la razón (como todos saben
en ese reino junto al mar)
de que soplara un viento nocturno
congelando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era mucho más fuerte
que el amor de nuestros mayores,
de muchos que eran más sabios que nosotros,
y ni los ángeles arriba en el Cielo,
ni los demonios abajo en lo hondo del mar,
pudieron jamás separar mi alma
del alma de la hermosa Annabel Lee.

Pues la luna jamás brilla sin traerme sueños
de la bella Annabel Lee;
ni las estrellas se levantan sin que yo sienta los ojos luminosos
de la bella Annabel Lee.
Así, durante toda la marea de la noche, yazgo al lado
de mi adorada -mi querida- mi vida y mi prometida,
en su tumba junto al mar,
en su tumba que se eleva a las orillas del mar.

***

Versión libre de Leopoldo Maria Panero  (Publicado en de Poesía. 1970-1985. Visor, 1986): 

Hay un nombre cuyo ruido hace
temblar al aire como si fuera de algo
el de mi hermosa ANNABEL LEE: el de una niña
que me amó como si yo algo fuera
y que al morir supo tan sólo
a Dios decir un nombre, un ruido:

ANNABEL LEE.

Yo era una niña y ella casi un niño
nadando los dos bajo el mar; pero
nos amábamos ambos de algo como hierro
y llorábamos juntos los dos, bajo el cielo.
Y fue ese el motivo quizá por el que un día
una lágrima cayó del cielo disolviendo
como un ácido el cuerpo que temblaba
de mi hermosa, de mi pálida ANNABEL LEE, y entonces
vinieron sus padres, gente de dinero
a hacerse cargo del alma, y dicen
que la enterraron bajo el mar.

Pero hoy los huesos de una niña bailan
allí junto a una roca, cerca
de aquel reino moribundo que hay
debajo del mar, y cantan
aún esa canción demente, la
de los seres que
se enterraron juntos pronunciando
a solas el nombre de

ANNABEL LEE.


Reproducción de poema original:

Reproducción original del poema Annabel Lee de Edgar Allan PoeReproducción original del poema Annabel Lee de Edgar Allan Poe





                                          

Versión musical de Radio Futura:


Versión musical de Enrique Bunbury:

Versión musical de Gilad Hesseg:

El propio Poe también hace su versión, en una ficción animada:

Y por último, una versión anime del poema en inglés:







Comentarios

  1. ¡Hola Martikka!
    Antes que nada, ¡Felicitaciones por el premio!, te lo mereces.

    Qué hermoso poema, y qué triste, ella murió y el se quedó sin ella, pero sigue soñando, sintiéndola en todo lo que lo rodea...

    Un beso y hasta pronto!

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  2. Buenos días Martikka:

    Antes que me olvide, quería decirte que tienes un blog precioso, muy trabajado y lleno de hermosas palabras. ¡Soy una entusiasta de la literatura, así que vendré con frecuencia!

    También quería preguntarte si te importaría que colocara tu página de blog entre mis enlaces.

    Por favor, tómate tu tiempo y cuando lo tengas claro (da igual la respuesta) házmelo saber.

    Muchas gracias por atenderme y disculpa mi interrupción.

    ¡Sé feliz mi niña!

    Besitos,

    Vesta, desde mi corazón.

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  3. Vesta: Para mí sería un honor que colocaras mi páginas en tus enlaces. Yo lo hago con la tuya y veo que gente que me visita se va para allá, así que entre todos nos ayudamos! Aunque sean temáticas diferentes, no importa, se complementan. Un abrazo!

    Azu: Si, es un trágico pero muy bello poema. A mi me encanta la imagen del reino junto al mar tempestuoso...Me imagino a la bella Annabel Lee (me encanta el nombre) paseando junto al acantilado con su largo cabello al viento sin saber que pronto va a morir y se va a separar de su amado...

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  4. Cuando era pequeña, este poema me encantaba porque era una obra de Edgar Poe que menos me asustaba. :) Claro, a 8-9 años de edad solía leer sus cuentos horroros dónde se resuscitan los muertos... Su "Lady Ligeia" aun me da yuyu, no me atrevería volver a leerlo, sobretodo porque ahora, más de 20 años pasados, la historia me suena mucho.

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  5. Ei, sensacional entrada. Lumínica, y llena de detalles ricos, y versiones y vídeos que no conocía.
    Fantástica, Martikka. Cojonudo. La versión de Panero, no está nada, nada mal.

    No sabía nada.
    Un abrazo y gracias por este superpost.

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  6. ¡Hermoso poema, Martika!

    Poe tuvo una vida muy triste. Cuando se casó fue muy feliz, pero le duró poco esa felicidad... La tubercolosis persiguió a las mujeres que amó.
    Seguiré tu ejemplo y lo pondré én algún lado de esta red para compartirlo.
    Un abrazo.

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  7. Me encanta este poema; es uno de mis favoritos. Tiene una fascinación especial. Gracias por publicar las diferentes versiones.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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