Talleres literarios: si o no

Dice Stephen King que el Gran Mandamiento del escritor es: Leer mucho y escribir mucho. Esas son las claves para hacerlo cada día mejor.

Pero además del trabajo solitario existen las clases de escritura creativa.

¿Sirve un taller literario para algo? ¿No te consideras escritor si no has pasado por uno? ¿Sirven para mejorar el estilo, o para estropearlo?
Yo soy un espíritu libre y algo caótico, por lo que las veces que he estado tentada de matricularme en uno y veía los temarios, sabía que muchas de las actividades son escribir sobre temas que a veces no me interesan, incluso siguiendo un esquema y estilo determinado.
Como yo escribo desde hace muchos años, la verdad es que tener que escribir como si se tratara de hacer deberes, no me apetecía nada. A mí me gusta escribir sobre lo que me viene a la cabeza o al corazón, sea relato, novela, poema o lo que sea, pero me cuesta ceñirme a entregas y temas determinados.
Hace años fui al Aula de Lletres de Barcelona determinada a hacer un curso de novela, pero el precio era prohibitivo para mí, así que me decidí a hacer uno de guión de cine, pues el hecho de ser un campo completamente diferente a la narrativa de ficción, me motivó. El precio era más barato, y al estar dividido en 3 trimestres, el pago era más asequible.
Aprendí bastante en ese año, todo y que muchos de mis compañeros se quedaron en el primer trimestre, sin querer profundizar más en el tema ni tampoco interesados en la elaboración completa de un guión de largometraje. Esa falta de interés me sorprendió, pero quizás quien se matricula a guión no tiene la misma pasión por la literatura y la escritura que uno matriculado en relato o novela. No sé.
Hice mi guión y cuando me decida otra vez a enviarlo a una productora (me ocurrió un incidente con una y del disgusto nunca más lo he vuelto a sacar del cajón), tal vez lo vea en la pequeña pantalla, pues es un guión ideal para telefilme.
Lo pasé muy bien en ese curso y mi profesor era un director de cine catalán que como buen director de cine tenía que estar siempre cambiando los guiones de todos los alumnos. Mi principal problema era tener claro el esquema de las escenas y el final desde el principio, pero lo conseguí. A mí no me gusta saber siempre el final de una novela, ni todas las escenas, pues así me sorprendo a mí misma y me lo paso mejor; pero en guión no funciona así.
Mi final tuvo no sé cuántas versiones diferentes, y al final quedé satisfecha con esa experiencia, pero he de decir que esa continua intervención coarta mucho las creaciones. Era un curso, ya lo sé, y has de ceñirte a lo que te dice el profesor, pero la creación, la verdadera creación, va por sus propios caminos, tiene su propia vida, y puede funcionar sola y perfectamente sin maestros.

Stephen King, en su libro Mientras escribo, nos dice que las clases de escritura creativa "te obligan a escribir siempre con la puerta abierta, cosa que a mi entender resta ímpetu. La presión de explicarte es constante. (...) Acabas poniendo tu prosa y tu proyecto en tela de juicio constante. (...)El exceso de clases de escritura convierte en norma al 'oye,oye, para y explica qué has querido decir'.
Stephen nos explica que unas de las pocas veces que sufrió un caso de bloqueo creativo fue asistiendo a dos cursos de escritura creativa en la universidad de Maine. Pero aún así, considera que tienen una cierta ventaja."Es uno de los pocos lugares donde no está mal visto pasar porciones generosas de tiempo libre en un mundo de sueños. Aunque, ¿necesitas de alguien para visitarlo? Para creerte escritor ¿necesitas una cartulina de identificación donde figure la palabra?(...)"
Faulkner aprendió el oficio de escribir en una oficina de correos de Mississipi, otros en el ejército, o como el propio King, en la lavandería Franklin de Bangor.

Nuestro principal maestro debería ser el trabajo: escribir, y escribir y escribir. Donde sea y cuando sea. Tal vez en la isla de los escritores...

Ahora me he matriculado en un curso de Teoria Literaria. Me tendrá todo el año ocupada aprendiendo qué es la literatura y qué no lo es. Pero eso es muy diferente a que alguien analice el porqué mis personajes actúan de una determinada manera o porqué utilizo según qué adjetivos.

Seguiré con mi curso intensivo de novela, que es la mía propia (LHDE), y a quien se le acerca el final. (Me he propuesto acabarla a final de año, pues ya tengo otra en mente; sin olvidar que esa novela forma parte de una trilogía, cuyas 2 partes siguientes tendré que escribir tras esa novela nueva de temática diferente.)
Como veréis, ¡todavía me queda mucho que escribir! (y que aprender...)

Comentarios

  1. Me parece muy interesante que cuentes tu experiencia con los talleres literarios y la opinión que te merecen. Creo que todo el que escribe se ha planteado en algún momento formar parte de alguno (alguno que no cueste un ojo de la cara). Te preguntas si te van a servir y si el título hará que facilite la tarea de publicar.

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  2. Hola Elena! Bueno, no te dan ningún título...Y no creo que sirva de mucho a la hora de publicar. Sólo sirve tu texto y la suerte!

    ResponderEliminar
  3. Muchas suerte con el curso y la novela. :)

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola Martikka!
    Yo asistí a uno de esos talleres en la secundaria, pero era un pequeño taller con la profesora de literatura y mis compañeros de clases (bueno, lo que estaban interesados) y no la pasé tan mal, nos hacían escribir poemas y demás. Pero si vamos a lo que estás contando, me parece algo muy estresante escribir algo para que después vengan y me corrijan, diciendome que no se entiende lo que escribí. Yo también creo que la escritura viene del corazón, y del trabajo constante, y no de intensas correcciones que lo unico que logran es bloquear al escritor.

    Un beso!!

    ResponderEliminar
  5. Estoy completamente de acuerdo contigo Azu. Lo has resumido perfectamente, gracias!

    ResponderEliminar
  6. Todo depende de como se plantee el curso. El error es caer en el hermetismo de la teoría o de la "especialización". El taller sólo debe servir como un aliciente, una ventana evocadora, un empujón hacia la libertad de la creación.
    Ha sido un placer llegar aquí, es hermoso compartir inquietudes.
    Un abrazo...

    ResponderEliminar
  7. Bienvenida Sacra! Gracias por tu aportación. Estoy de acuerdo contigo, han de servir como aliciente, que aporten más alas para seguir volando.
    He visitado brevemente tu blog pero prometo volver con más tiempo...!

    ResponderEliminar
  8. Creo que es importante probar de todo para ver que funcciona ó no, para ti personalmente. Y aun que tú dices que no te gusta tener todo planeado desde el principio, en el caso de tu novela actual ya tienes dos más en el camino!..
    Espero que te diviertes mucho en el curso! de cualquier cosa aprendemos, - por eso me fascina la vida..

    ResponderEliminar
  9. Hola durazno! Una cosa es tener planes y otra es tener todo claro, cada escena, el final...Es muy parecido a la vida. Si ya lo supiéramos todo (lo que nos ha de suceder) ¿qué ilusión nos quedaría?
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  10. Sí, entiendo que es diferente, - dicen que "Cuando el hombre quiere hacer reir al Dios, le puede contar sus planes", no? No soy escritora, y no sé como funciona, pero siempre me ha facinado el poder de visualizasión que tienen algunos escritores - parece que al mismo tiempo, ya saben que va a pasar con cada personaje en el final y igual a los lectores descubren la historia paso a paso.
    Tal vez, eso es lo que distingue un escritor extraordinaro de uno nada más bueno?.. que opinas?

    ResponderEliminar
  11. En un relato has de tenerlo claro o bastante claro; no es lo mismo que en novela, porque ésta se va haciendo más lentamente y, o la trabajas mucho tiempo en tu cabeza pensándola, o la escribes y reescribes como es mi caso. Los personajes van un poco por su línea aunque tú los quieras llevar a tu terreno, y eso a veces te sorprende.

    ResponderEliminar
  12. Creo que nunca se deja de aprender. Me gustó mucho esta primera parte. Yo he participado en algún taller pensando que podría ayudarte pero suelen ser bastante subjetivos y al final te remites a lo fundamental, escribir y experimentar, y leer mucho. En cuanto al libro de Stephen King, yo lo disfruté muchísimo. Bueno, antes de que de mi boca salga alguna estupidez (llevo un catarrazo y un mal cuerpo brutal), me despido y sigo leyendo. Un fuerte abrazo. Besos.

    ResponderEliminar
  13. Sería muy interesante que explicaras esa subjetividad, Victor. Pero lo que está claro es que como dices, hay que escribir y experimentar.
    Mejórate!Un saludo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.

Entradas populares de este blog

La habitación del candado, Juan de Haro

La viajera del tiempo, Lorena Franco

Invictus