El contrato de ficción

nube ovni


S.T.Coleridge, poeta inglés, describía como "suspensión de la incredulidad" a la aceptación del lector en cuánto al contenido de la obra de ficción que está leyendo. Suspendemos la incredulidad y aceptamos como válido cada hecho descrito en ella. Por eso reímos con el texto, lloramos o tenemos miedo, aceptando todo lo que el narrador nos cuenta.

A diferencia de la vida real, donde si alguien nos cuenta algo le pedimos datos, fechas y concreciones, con las narraciones establecemos un contrato de ficción, y quedamos obligados a creer en lo que allí se nos explica, aunque sólo dispongamos de una fuente, el narrador, y más aún, un narrador muchas veces desconocido y a menudo invisible.

Al leer una obra de ficción suspendemos nuestra incredulidad,y aceptamos la validez de lo que se nos cuenta tal y como lo firmamos en ese contrato tácito al abrir el libro.


Comentarios

  1. Sí, es maravilloso, aunque mi ex no podía leer ficción porque decía que sentía que estaba gastando tiempo en emociones inútiles de personajes irreales. Devoraba libros pero de historia, biografías etc.

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  2. Muchos hombres reaccionan de igual modo con la ficción. Parece que les de miedo sumergirse en ese otro mundo...Pero lo de "emociones inutiles de personajes irreales" me supera!

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  3. No obstante, para ello es preciso que el texto narrado tenga una coherencia interna. De lo contrario, la incredulidad vuelve... Saludos cordiales.

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  4. Gracias por tu visita y tu comentario, Isabel!

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  5. Coincido con Isabel en que el texto debe estar bien escrito para que nos permita suspender nuestra desconfianza y creo que entregarse a las manos de un buen escritor es el placer más grande del universo.

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  6. Ippolita, ¡me alegro de verte de nuevo por aquí! Desde luego que si el texto está mal escrito o estructurado, no hay disfrute que valga, ni contrato que valga. ¡Saludos!

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  7. Yo iba a decir algo parecido. Si el narrador es bueno, nos va a hacer creer cualquier cosa, pero sino...pierde credibilidad al instante y sera difícil que leamos otro libro de este autor.

    Un saludo!

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  8. Me gustó tu texto, Martika, y los comentarios de los participantes porque todos agregaron un plus.

    Prefiero la ficción porque es ficticia y puedo salir desahogada de mi propio estrés.
    Los textos "realistas" son muy mentirosos porque parten de una subjetividad que selecciona o elige lo que la ideología del autor le ordena (nadie puede escapar de sí mismo).
    La ficción es más "ingenua" y menos "culpable" porque ya se sabe que es un mundo ficticio.
    No sé si expliqué adecuadamente mi postura...
    Saludos.

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  9. Gracias por tu aporte Marta Alicia. La ficción es "ficticia" como dices, pero su mayor poder reside en esa "credulidad" que en ocasiones nos aporta.

    ¡Abrazos!

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