Los concursos literarios. ¿Tongo o tango?

Después de varios años sin presentarme a ningún premio (me he presentado a muy poquitos), este año concurso en 3 de novela y varios de relato. La semana pasada se fallaron el Prudenci Bertrana al que envié mi novela OJ,BC, y el premio Domingo Santos de relato de ciencia-ficción. Nada, no ha habido suerte en ninguno de los dos... El Prudenci Bertrana ha sido concedido a una autora de la misma editorial que concede el premio. Ejem, ejem...

El fallo se emitía el viernes 27 a las 20,30h. En dos periódicos digitales aparece la nota de este modo:
"Yahoo noticias. Viernes, 26 de septiembre, 19.09 (Rogamos tengan en cuenta que esta noticia está embargada hasta las 20.30 horas de hoy) -
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La periodista de Figueres (Gerona) Sílvia Soler es la nueva ganadora del Premio Prudenci Bertrana de Novela con 'Petons de diumenge' que está dotado económicamente con 42.100 euros. El año pasado, en la celebración del 40 aniversario, el jurado declaró desierto el certamen por séptima vez en su historia.

Qué curioso lo de la "noticia embargada" 1 hora y media...

Esa novela en catalán la presentaré a otro premio en unos meses, cuando me devuelvan los 5 ejemplares enviados (entre copias, impresiones y mensajero es una pasta), y en cuanto a ese relato, ya buscaré otro concurso. El resto están pendientes de resolución.
La esperanza nunca se pierde y la verdad es que hace ilusión preparar las copias y sentir ese gusanillo por dentro que es la esperanza de que alguien considere bueno tu trabajo y te premie por ello. En el bachillerato gané dos premios literarios y años más tarde he quedado finalista en 3 ocasiones, con la publicación del relato. La novela Como un dios quedó pre-finalista de un premio de narrativa histórica, y ya está. Como he dicho antes, he presentado pocas cosas a concurso. Por desidia, por falta de confianza, por miedo y por escepticismo también. Pero hace unos meses reapareció en mi ese gusanillo y aqui me tenéis... de vuelta a ese mundo que es el de los concursos literarios. Aunque no sé por cuánto tiempo.

Muchos de los premios literarios están concedidos de antemano. Se conceden a obras que no lo merecen, a escritores que ya han publicado con la editorial que publica el premio... ¡Qué hacemos con ello? ¿Renunciar a participar? ¿Hacer el panoli presentándote a un Planeta? En casi todos los premios "grandes" se premia a algún escritor o periodista famoso, muy pocas veces son noveles o desconocidos. ¿Por qué? ¿Por qué no va a vender? ¿Cómo están tan seguros? La prosa de Juan Manuel de Prada a mí me tira para atrás, y por mucho que haya ganado el Planeta no hará que compre un libro suyo. Del Planeta, el verdadero premio suele ser el finalista, porque suele (digo suele) ser la obra con más calidad, así que no me vale ese periodista o escritor conocido. Bueno, a mí no, pero supongo que a otros sí...
Otros concursos premian una y otra vez a escritores consagrados, sin dejar espacio a savia nueva. ¿Para cuando la renovación?


Aquí pongo varios ejemplos de tongo.

Tongo en el premio "Viaje al Parnaso"

Otro tongo

Un comentario en militeraturas:
"...un buen amigo mío estuvo a punto de ganar el último Premio Iberoamericano de Relatos organizado por el ayuntamiento de Cádiz. Al final quedó finalista (un puesto que nunca antes existió en dicho certamen) y "ganó" un "reconocido" escritor cubano. Mi colega no ganó porque es más desconido que un africano en una patera. No obstante su obra fue "recomendada" para su publicación. ¿Peso de conciencia? Naranjas. Mi colega se enteró de toda la movida tras los bastidores. Su obra ganaba en los votos del jurado tres a dos. Pero curiosamente el editor "cambió" su voto al del cubano porque se pensó que así vendería más libros. Porque de eso se trata, de tener un nombre conocido, que venda, vamos. Márketing puro y duro que entra por el culo del ilusionado escritor novel.
Y sin vaselina."

y otro más

No todo es tongo, naturalmente, pero sí que está claro que es un mundo difícil y algo particular también.

De todos modos, Goethe dijo: "Lo que puedas hacer o soñar, ponte a hacerlo. La osadía está llena de genialidad, poder y magia."

Seamos osados, pues, con nuestros sueños.

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Addenda del 24/11/08.
Lo de los sueños me ha funcionado. Ayer me llamaron para comunicarme que acababa de ganar el Premio especial de narrativa del Consell Comarcal del Vallès Oriental con mi novela medieval "Jo, Arbert Bernat". :)

Comentarios

  1. Yo escribí un post sobre los concursos. Lo escribí desde mi punto de vista, del punto de vista del perdedor, o no ganador, que suena mejor.
    “Concurso = Desmoralización” (http://escritoresnoveleslectores.blogspot.com/2008/05/8-concurso-desmoralizacin.html)

    En fin, que en la literatura siempre ocurre lo mismo, quien es conocido lo es más, y quienes no, nunca o muy tarde, lo serán.
    Así es la cosa, siempre hablándose de los mismos nombres. Supongo que cuando mueran será nuestro turno, por muy mal que suene.

    Chao.

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  2. Te animo participar, sólamente es una pena que entre las copias y todo sale caro. A mi también huele mal lo de Prudenci Bertrana pero qué le vamos a hacer... Tu sigue con lo tuyo y a ver que pasa.

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  3. Gracias por el apoyo, John y Costa. Por cierto, John, ahora me voy a tu blog para leer ese post.

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  4. Acabo de aterrizar en tu blog, me parece muy interesante! Así que te visitaré de nuevo!

    Buen finde!

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  5. Gracias Silvia, te devuelvo la visita.:)

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  6. No me extraña, posiblemente hay tango, tongo, mongo y mango en los más importantes. Por eso en ellos mi objetivo es ser finalista.

    Es como la evolución: cuando se vayan los dinosaurios se abrirá el nicho para que lo ocupen otras especies.

    (PD: los dinosaurios dominaron 300 millones de años... y se extinguieron. Y los que parecían menos que pulgas, ahora somos los amos)

    Un saludo, y ánimo

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  7. Gracias Blas: pues nada, a esperar que se mueran (como dice John) los dinosaurios (como dices tú) :)
    Y ánimos siempre se tienen, porque si no...

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  8. Marti, creo que eso de las influencias o "privilegios" es universal... es injusto y te da impotencia, pero importa que vos tenes las ganas de seguirla peleando!

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  9. Es sólo una prueba más que el mundo y la vida son injustos... estoy de acuerdo que todas las desiciones ya estan tomadas y gana el quien les conviene más a los organizadores por una ó otra razón. Pero creo que no es siempre así porque llegan a aparecer nuevos escritores muy buenos, entonces sí es posible! Pues premios son buenos porque te dan extra plata pero ganar de verdad es cuando tu libro está a la venta, no? ;)
    En uno de esos premios debe haber gente justa y profecional - sigue participando! si no, seguro que nunca ganaras!
    un abrazo

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  10. Claro que sí, durazno, hay de todo; como tú dices, gente justa y profesional, y en esos hay que confiar!:)

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  11. Martikka,

    lo de los concursos literarios está más retocado que una actriz hollywoodiense...y la analogía no es más diferente de lo que tú crees.

    Saludos, y que lo único que te importe sea que alguien -tan sólo una persona- te lea!

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  12. Hola, soy yo, Eme.

    Yo también anduve (y digo "anduve", en pasado) por los andurriales de premios y concursos. Hubo decepciones, gastos, sensación de estafa cuando se olía y se palpaba que la cosa estaba dada. Los mismos relatos y las mismas novelas circulaban por todos los circuitos.

    Pero también "cayeron" unos cuantos premios que me pusieron la moral por las nubes. Más que nada porque yo sabía mejor que nadie que, justos o no (igual había relatos mejores que los míos, cómo saberlo; o igual es que los míos eran sólo los menos malos), yo no conocía a nadie del jurado ni ellos a mí. Y que alguien que no era mi familia ni mis amigos había leído, sin conocerme, lo que yo había escrito, y le había parecido digno de ser premiado.

    Eso fue lo bueno. Eso y que, en los premios en cuestión, la publicación del relato o la novela iba incluida.

    Lo malo, que las ediciones se distribuyeron tan mal como supieron y yo me quedé sin los derechos de mis escritos y sin el gustazo de poder entrar a una librería a pedir un libro mío.

    Lo bueno, que gracias al subidón de moral, pude mandar otras cosas directamente a las editoriales y, tras algunos rechazos, vi aceptados algunos manuscritos, publicados como es debido y etcétera etcétera...

    Como ves, Martikka, hablo en pasado. Estoy en parada biológica, dejando que las ideas se reproduzcan, como cuando una especie de peces está en peligro de extinción y hay que dejarlos reproducirse tranquilos antes de irse de pesca otra vez. Volverán o no. Volveré a escribir o no. No sé.

    En cualquier caso, te animo y mucho.

    Disfruto un montón cada vez que me paseo por tu blog, que encuentro hermosísimo.

    Un abrazo

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  13. KC, gracias por tu acertada analogía.

    Eme, espero que tus ideas vuelvan. Pero sí es mejor dejarlas así, tranquilas, sin forzar. Lo que tenga que surgir surgirá. Hay escritores que no cesan en toda su vida y otros que con varias obras ya han dicho todo lo que tenían que decir. Otros, se repiten.
    Un abrazo.

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