Dar la luna. Cuento zen.

Dar La Luna

Un maestro de Zen vivía el tipo de vida más simple, en una pequeña choza a los pies de una montaña.

Una tarde, mientras estaba ausente, un ladrón entró furtivamente a la choza sólo para encontrar que no había nada para robar.

El maestro de Zen volvió y lo encontró. “Usted ha venido desde muy lejos a visitarme”, le dijo al merodeador, “y usted no debería volver manivacío. Por favor, tome mis ropas como regalo”. El ladrón estaba desconcertado, sin embargo tomó las ropas y se dio a la fuga.

El maestro se sentó desnudo, mirando la luna. “Pobre tipo“, meditó, “desearía poder darle esta hermosa luna”.

Comentarios

  1. Yo digo lo mismo, pobre tipo, entrar a robar...no es más pobre quien menos tiene, si no aquel que nunca está conforme con lo que posee.

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  2. Me encantan los cuentos zen por la enseñanza que encierran. Breves y toda una filosofía de vida. Gracias por compartir esta entrada tan maravillosa.
    Sublime alma la del maestro.

    Abrazos y feliz fin de semana. Bye

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  4. Hola.
    He venido atraída por el recuerdo de este cuento que no hace mucho poesteé en: http://www.lacoctelera.com/lothe, un blog que dedico a estos temas en particular.
    En él tengo recogidos un par de enlaces que puede que interesen.
    http://sincangueles.jimdo.com/
    http://cuentosqueyocuento.blogspot.com/
    Estos cuentos son muy buenos para pensar y sacar un aprendizaje de vida.
    Saludos.

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  5. Me gusta lo escueto, rápido, directo, al grano... Es otra forma de contar las cosas.

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