Los rechazos

Durante siete años de rechazos repetidos en los inicios de su carrera, Frederick Busch mantenía a mano una lista de todas las editoriales que habían rechazado “Bajo el Volcán” de Malcolm Lowry. Mientras la lista de editores que rechazaba su trabajo aumentaba, Busch buscó consuelo revisando la lista de Lowry. Esta lista (la que el agente literario de Lowry le mandó concluyendo que su novela era impublicable) incluía a : Farrar & Rinehart, Harcourt Brace, Alfred Knopff, Houghton Mifflin, J.B. Lippincott, Little Brown, Random House, Scribner’s, Simon & Schuster, Duell, Sloan & Pearce, Dial Press y Story Press.

Muchos escritores, como Busch y Hospital convierten en un hobby la búsqueda de información sobre autores famosos que sufrieron rechazos repetidos. Uno de ellos afirma que en los días más débiles, cuando todo parecía perdido, abría la carpeta y revisaba el contenido. Esta táctica es muy común en escritores profesionales. Leen mucho acerca de escritores publicados que a su vez sufrieron los reveses de los inicios, buscando consuelo más que guía. Otras informaciones de interés pueden ser que cuando la agente literaria de Gail Godwin no pudo vender su primera novela (The Perfectionists) rehusó representarla. Thackeray tuvo que pagar para que le publicaran Vanity Fair y hasta el mismo Mark Twain se autoeditaba. El editor de la revista San Francisco Examiner devolvió un artículo a Rudyard Kipling con una nota que decía “Esto no es un parvulario para escritores amateurs. Lo siento, Mr. Kipling, pero no sabe emplear la lengua inglesa”.
Leer sobre los rechazos, la ansiedad, la frustración y el desespero de autores que llegaron a famosos no es cruel, es de lo más alentador: Hará que sigas adelante. Que investigues en cómo puedes hacerlo mejor o cómo llegar a la persona idónea y hacer que se emocione con tu obra y quiera promoverla.

Fuente: Premura.

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo Martikka, es alentador saber que genios de la literatura también han sido rechazados por no ser conocidos, nos hace encarar este camino con más fuerza.

    Un beso

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  2. Muy bueno Martikka,

    Bernard Shaw se auto-promocionaba simulando ser otra persona. Se ponía gorra, gafas, bigote, e iba a librerias, cafeterías, clubes literarios y preguntaba si tenían o conocían a Bernard Shaw. -¿ no lo conocen, si es bunísimo?, ¿ Aquí venden libros o qué pasa?,¿ es qué no están al día?. Pues comprénlo, es fantástico.

    Iba a todos los sitios donde hubiera posibilidad de crear demanda. Y finalmente se convirtió en uno de los grandes de su época. Había motivado la demanda.

    Un abrazo.

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  3. Considerando un rechazo como un tropiezo, debemos continuar andando con pasos mas seguros. Seguramente gracias a esos rechazos y con mas tesón, mejoraron sus siguientes obras. La lista de rechazados que lograron a pesar de todo su objetivo debe abrirnos los ojos en esta y en otras areas de la vida.

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  4. Es lógico que grandes autores pasaran por lo mismo por lo que ahora pasamos los noveles. Un rechazo o una mala crítica (ya no en literatura, sino en la vida) puede hacer dos cosas, una: que te hunda. dos: que te haga luchar.
    La primera es donde se quedarán muchos, pero solo los que consiguen llegar a la segunda, conseguirán sus objetivos (o algunos de ellos).
    Es duro soportar algunas críticas y cuando me enfrente a ellas de una manera mas profesional, ya veremos como las encajo.
    Lo que si es cierto es que el gusto por escribir, no me lo van a quitar.

    Besos e interesante entrada!

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  5. Ay, ahora mismo me siento identificado. Saber qué sucedió a otros sirve para no desanimarse y a averigüar cómo lo consiguieron al final. Supongo que con tesón.

    Un saludo

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  6. Si es que el que no se consuela es porque no quiere, jajaja.
    Muy bueno lo que comenta Lobo de Bernard Shaw; tomo nota.

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  7. Tienes razón,las historias de estos autores pueden fortalecer el ánimo, pues te das cuenta que cuando piensas que todo está perdido puede surgir de entre la oscuridad ese maravilloso rayito de esperanza.
    Bye

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  8. Estoy de acuerdo contigo. Hay que ser constantes, y a pesar de los reveses sufridos, continuar perseverando. Lo importante es enfocar los fracasos, acatar las críticas y aprender de los errores. Y darse cuenta de que la escritura, en primer lugar, es una pasión que nadie nos puese arrebatar.
    Un beso

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