El escritor de escritores

EL ESCRITOR DE ESCRITORES.


Él es el escritor de escritores, el creador de universos, vidas, proyectos e ilusiones. Él surge de un mundo en el que él mismo es imaginado, y ahora, en su madurez, concibe nuevos mundos que a su vez le imaginarán a él.
Proyecta la Tierra, los mares y los cielos; la naturaleza entera. Insufla aire en cada ser viviente que germina de sus ideas y les da poder para manejarse a su antojo, para pasearse y vivir por el suelo que ha creado. Ha visto que es bueno y continúa imaginando.
Crea cada retazo de historia: desde los episodios en las más remotas de las cavernas, pasando por las batallas más sangrientas, más simples, más aburridas; provoca batallas cualquiera en los campos más alejados, los más remotos, abruptos o cercanos a las ciudades. Organiza múltiples expediciones, descubrimientos y construcciones; los reinados más crueles, los más benignos y los menos destacados. Por sus manos pasan infinidad de asesinatos, matrimonios, separaciones y amores fustrados. Le crecen sabios y multiplica simples mortales para hacerlos hombres ilustres, ambiciosos, despechados, felices, trabajadores, vagos y criminales.

Firma millones de acuerdos, paces, tratados, sentencias de muerte y constituciones. Provoca crisis monetarias, pestes, las más terribles enfermedades, muertes crueles, hambre, desecaciones y polución.

Escribe sobre cada uno de los hombres que ha creado y les inventa historias y cientos de sucesos para agitar sus vidas y hacer así más completa su propia creación. Cada hecho que engendra es uno más en su libro, que es el Libro de los Libros, el que recoge todas las historias posibles, todos los personajes imaginables, todos los libros que han podido escribir esos personajes con cada uno de los relatos posibles.


Representa todas las obras, pinta todos los cuadros; ha dibujado cada paisaje que él mismo ha ideado. Delinea proyectos, es el arquitecto de los arquitectos, el constructor de todas las construcciones posibles, el mago de los magos.

Y lo observa todo desde su escritorio, el que está situado en mi imaginación. Y yo le veo creando, inclinado sobre millones de hojas de papel escritas con tinta indeleble, perpetuando su obra, volcado sobre todas las vidas posibles, inventando nuevos y viejos episodios. Y le ideo a él otro mundo, en el que no puede seguir trabajando y ha de vivir otra historia, y le creo en otras situaciones, ninguna igual a la otra. Invento nuevos acontecimientos y sueños, aventuras y accidentes. Escribo ahora mi Libro, el que a pesar de todo le seguirá perteneciendo a él, a su misma obra, porque me ha imaginado así, y sólo hago lo que está escribiendo en este momento. Escribo estas palabras porque él así lo hace y cesaré en cuanto él cese. Pertenecer a su Libro es como pertenecer a un Dios. Siempre bajo su poder, siempre bajo su influencia.

Marionetas en la cuerda, títeres en el gran teatro, en la gran orquesta sinfónica mundial cuyas partituras son ahora un capítulo más. Uno cualquiera. Tampoco tiene tanta importancia.


Copyright: Marta Abelló. 2001.

Comentarios

  1. Creo que es así, todos somos personajes de la historia jamas contada, que aún está siendo escrita y cuyo final es un gran misterio.

    Es hermoso lo que escribiste, hasta puedo imaginármelo a él escribiendo su libro gordo, rodeado de papeles, imaginando historias, mundos y universos...
    Que hermosa profesion la de ser escritora, porque se puede jugar con la imaginación sin límites, donde nuestra mente nos pueda llevar...

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  2. No me gusta la idea de ser marioneta de nada ni de nadie, ni de tener un destino escrito, pero de alguna manera es cierto:l@s escritor@s, con los mundos que creamos, somos la más diminuta de las muñecas rusas.

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  3. Hermoso texto que permite entrar y disfrutar de lo creativo . Asì como escuchar esa partitura que se escucha en la mùsica del texto.
    Hermoso.
    BLANCA
    WWW.AMANECELAPALABRA.BLOGSPOT.COM

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  4. Palabras que hacen vibrar, gracias! Qué gran capacidad tiene el escritor! Tiene el infinito en sus manos, o simplemente el infinito le tiene a él. Qué mas da, se complementan con harmonia!

    Saludos, Martikka!

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