Escritor del mes: Algernon Blackwood


Algernon Henry Blackwood nació en Shooter's Hill, Kent, Inglaterra, el 14 de marzo de 1869, en una familia de noble origen —la madre es Lady Sidney, Duquesa de Manchester, el padre Sir Stevenson Arthur Blackwood, Cavallero de la orden del Bagno y funcionario del ministerio de hacienda inglés—. Criado en un ambiente de rígida observancia evangélica, estudia en el Wellington College, luego en la Universidad de Edimburgo y en otros prestigiosos institutos de Alemania, Francia y Suiza.

No demostrando ninguna aptitud particular, sus padres lo envían, a la edad de veinte años, a Canadá. En Toronto se convierte en redactor de la Revista Metodista Canadiense, donde se distingue por la facilidad con la que escribe historias para niños.

A la muerte de sus padres recibe su parte de la herencia, haciéndose socio de una industria que quiebra a los seis meses. Debido a esta experiencia negativa, invierte lo que restaba de su patrimonio en la adquisición de un albergue en Toronto... pero también esta nueva empresa en breve tiempo corre la misma suerte de su precedente inversión y esto lo arruina del todo.

Sobrevive cambiando continuamente de residencia y realizando trabajos diversos: periodista para el Evenings News y el Times de Nueva York, comerciante, criador de animales, posadero, buscador de oro, modelo para pintores, obrero, actor teatral, secretario de banchero... En 1899, deteniendo su vagabundeo, retorna a Inglaterra e intenta —con éxito, y con el género del horror— su ingreso a la Literatura.

El suceso que marca un giro en su vida es la afiliación a la Golden Dawn, una sociedad secreta —cuya actividad aún hoy no es del todo clara— de la cual formaron parte, entre otros Arthur Machen, Bram Stoker, W. B. Yeats, Rudyard Kipling y Sax Rhomer. Su continua relación con estos escritores lo empujan a escribir, y a buscar frutos en una actividad intelectual en la que, hasta aquel momento, había estado más pasivo que activo (en la adolescencia el padre le había hecho conocer la literatura oriental, y, cuando adulto, había profundizado la lectura de los clásicos occidentales de misterio).

Le bastaron pocos años para ser reconocido como uno de los mayores maestros del género fantástico.

Su primer volumen de cuentos, "La casa vacía y otras historias de fantasmas" aparece en 1906, y tiene una repercusión inmediata. La mezcla de elementos fantásticos con elementos realistas, la cuidada descripción de la realidad en la cual ambientaba sus historias, y la habilidad para saber hacer rendir la atmósfera creada, fueron la llave de tal éxito... que fue confirmado por sus sucesivas obras: "El oyente y otras historias" (1907), "John Silence, Físico Extraordinario" (1908); "El valle perdido y otras historias" (1910); "Cuentos de lo extraordinario y lo sobrenatural" (1949); y "Cuentos de terror y de lo desconocido", editada póstumamente en 1965, conteniendo algunos relatos inéditos.

Algernon Blackwood murió el 10 de diciembre de 1951.


H.P.Lovecraft considera a Blackwood como un gran creador de atmósferas, y considera su cuento "Los sauces" como el mejor relato de terror de todos los tiempos. Por el contrario, Blackwood dijo de Howard Phillips que su obra carecía de "terror espiritual" fundamental en cualquier relato de terror. Polémicas y discusiones aparte, ambos autores merecen un lugar destacado en el cuento de terror gótico.

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