After dark, de Haruki Murakami



















AFTER DARK
Haruki Murakami
Empúries

After dark de Haruki Murakami es la historia de dos hermanas muy diferentes, Mari y Eri. En palabras del autor, una es una Blancanieves enclenque y la otra una campesina fuerte como un roble; una bella y la otra acomplejada. Mari decide pasar la noche sentada en un bar, leyendo, pero su encuentro con un joven, Takahashi, llena su noche de acontecimientos mientras su hermana Eri duerme.

Es una novela de sueño, de vida nocturna y de insomnio, muy en la línea del universo simbolista de Murakami: unos personajes no duermen cuando deberían de hacerlo mientras la hermana de la protagonista, Eri, duerme de hace dos meses (en una referencia quizás a esa especie de tribu japonesa de jóvenes que nunca salen de su habitación, los hikikomori ; quizás al mito de la bella durmiente). Éste hecho y la relación con Mari, la protagonista, planea por toda la novela como la cámara que Haruki nos muestra siempre planea por la ciudad, por los bares, por el love hotel donde transcurre parte de la historia. La cámara es casi un personaje más que te lleva arriba y abajo, te muestra lo que tienes que ver, desenfoca... durante la noche en que todo transcurre, aunque ésta es una historia en la que realmente no pasa mucho. Todo es imagen, eso sí, en un alarde de postmodernidad que lo envuelve todo, desde la ciudad –el espacio vertebrador- a los hábitos de los personajes, pasando por ese juego entre realidad y ficción que es esta historia que nos presenta Murakami.

Haruki Murakami escribe con un estilo sencillo, a veces casi telegráfico, muy cinematográfico (en ocasiones, parece que estemos leyendo un guión) lejos de artificios (el hecho de que el japonés no sea una lengua fácil de traducir también debe influir) y siempre lo hace con banda sonora incluida. Incluso el título proviene de la afición del autor al jazz y lo toma de Five Spot after Dark, de Curtis Fuller. El autor crea un mix o collage entre el guión, la partitura y la novela, que queda envuelta en el espacio que representa el Japón natal del autor, pero al que no recurre en exceso, así como tampoco lo hace con referencias literarias a pesar de ser hijo de dos profesores de literatura japonesa.

Esta es la obra menos aplaudida del autor de Kafka en la orilla o Tokyo Blues, quizás debido al ritmo que mueve a los personajes en la historia, quizás a su planteamiento y tratamiento demasiado simple. Su lectura es rápida y sencilla, pero adolece de profundidad en su trama y en su tratamiento, coronado con un final abierto y poco placentero.

Dice Murakami: “Cuando escribo, abro una puerta semejante y me traslado a otro mundo, conecto con mi lado oscuro... pero luego vuelvo, porque soy un profesional. Es como un bosque, un lugar poblado de criaturas extrañas en el que uno penetra buscando algo especial, aun con el riesgo de perderse". Es en ese bosque de criaturas extrañas donde podemos colocar esta historia postmoderna que en su segundo hilo narrativo nos habla de una nueva bella durmiente que nos deja la misma sensación de vacío que su sempiterno televisor encendido bajo esa noche de neón en una ciudad que nunca duerme; una noche en la que todo parece ser y no es o tal vez es.



Murakami nació en Kyoto, Japón, en 1949. Ha recibido el premio literario Yomiuri, prestigioso galardón que también consiguieron Yukio Mishima, Kenzaburo Oé y Kobo Abe. Sus influencias literarias van desde Dostoyevski a Capote. Su trabajo se ha traducido a catorce idiomas. Actualmente vive cerca de Tokio.


Así comienza:

Lo que vemos es la imagen de una ciudad. Observamos el paisaje desde el cielo, a través del ojo de un pájaro nocturno que vuela muy alto. En este campo de visión tan amplio, la ciudad parece un enorme ser vivo.

Cómo escribe Haruki Murakami



Comentarios

  1. Es que has empezado por el final, jeje.
    Sí, realmente es diferente After Dark. Digamos que es más para seguidores del autor, no como inicio de la lectura de él.

    Creo que ya te lo he dicho en varias ocasiones, Tokio Blue y Crónica del pájaro que daba cuerda al mundo, son sus mejores libros.

    Saludos.

    PD: No lo abandones. De verdad.

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  2. Interesante percepción del libro, Martikka. No he leído a Murakamki pero sé de él por un amigo que es su ferviente seguidor. Tendré que finalmente leerlo, pues algo ha de tener que mucha gente lo considera un magnífico escritor. Has conseguido despertar mi curiosidad.

    Besos,

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  3. Me encanta Murakami. Lo descubrí a través de una amiga japonesa que me regaló "Kafka en la orilla" el año pasado por mi cumpleaños, desde entonces también he leído "Tokio Blues" y "Al sur de la frontera, al oeste del sol". Su estilo es intenso, pausado, denso.. muy difícil de describir, pero sin duda hermoso, diferente. A mí, personalmente, me encanta, me fascina.
    Muy, muy recomendable.

    Por cierto, After Dark no lo he leído, así que me lo anoto.
    Un saludo.

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  4. Bolzano, no iba a abandonarlo porque recordaba haber leído buenas críticas, pero éste era el único libro suyo disponible ahora en la biblioteca y quise probar. Gracias por el consejo y leeré uno de los dos (o los dos!!)

    Blanca, quizás sea mejor que sigas las recomendaciones de Bolzano o Deusvolt, pues al parecer éste no es de sus mejores libros.

    Deusvolt, tuve "Al sur de la frontera..." en mis manos y tras una lectura rápida no me enganchó, por eso lo abandoné hasta que volví a leer vuestras apreciaciones. Pero creo que con After dark no he estado muy acertada y volveré a él con otras lecturas como las que me sugerís. ¡Gracias!

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  5. A mí me ha pasado a menudo con algunos libros: no he podido leerlos de primeras, ni de segundas.. Creo que tiene que ver con la "disposición personal" y el estado de ánimo. Porque retomados más tarde me han encantado.
    Murakami es, al mismo tiempo, fácil y difícil de leer. El primer libro que tuve de él fue "Kakfa en la orilla" y es un libro denso, y grueso, pero sobre todo denso, muy denso. Pero Murakami tiene "algo inexplicable" e invisible que te atrapa. Es complicado de hablar sobre ello.
    Merece la pena. Un beso, Martikka.

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  6. Yo creo que a Murakami no se le entiende. Quizá es debido su origen japonés.
    Hace poco leí un "enterado" en una librería hablar de su libro diciendo "deprimente" y "que salen gatos2.
    Me parece muy superficial ese análisis. En otra ocasión, en tu blog creo, hablé de su "falta de método".
    Yo pienso que es un libro muy bien hecho donde NO hay nada improvisado. Cada capítulo suena, bien con música o con los árboles. Mari, esa noche que pasa sola, es un punto de inflexión en su vida. Los personajes, cada uno en su medida, le van dando consejos que le ayudan y que le hacen tomar la determinación final: echar una mano a su hermana y sacarla del atollladero. Murakami lo ha sabido esconder muy bien. Hay una Mari, antes de pasar la noche en ese sitio y la del amanecer, completamente distinta.

    Manel

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  7. Empecé por este libro y ahora comprendo muchas cosas: por qué no me ha parecido su laureada fama, por ejemplo.
    Es exactamente como lo has descrito, y pensaba seguir leyendo otros libros de él.
    Gracias por animarme, porque, en definitiva, este me ha dejado bastante out, a pesar de ser yo una lectora empedernida.
    Gracias, Marta.

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