Al lector, por Charles Baudeleaire

Poema perteneciente a Les fleurs du mal
(traducción al español por Antonio Martínez Sarrión y a continuación la versión original)

Al lector

Afanan nuestras almas, nuestros cuerpos socavan
la mezquindad, la culpa, la estulticia, el error,
y, como los mendigos alimentan sus piojos,
nuestros remordimientos, complacientes nutrimos.
Tercos en los pecados, laxos en los propósitos,
con creces nos hacemos pagar lo confesado
y tornamos alegres al lodoso camino
creyendo, en viles lágrimas, enjugar nuestras faltas.
En la almohada del mal, es Satán Trimegisto
quien con paciencia acuna nuestro arrobado espíritu
y el precioso metal de nuestra voluntad,
íntegro se evapora por obra de ese alquímico.

¡El diablo es quien maneja los hilos que nos mueven!

A los objetos sórdidos les hallamos encanto
e, impávidos, rodeados de tinieblas hediondas,
bajamos hacia el Orco un diario escalón.
Igual al disoluto que besa y mordisquea
el lacerado seno de una vieja ramera,
si una ocasión se ofrece de placer clandestino
la exprimimos a fondo como seca naranja.

Denso y hormigueante, como a un millón de helmintos,
un pueblo de demonios danza en nuestras cabezas
y, cuando respiramos, la Muerte, en los pulmones
desciende, río invisible, con apagado llanto.
Si el veneno, el puñal, el incendio, el estupro,
no adornaron aún con sus raros dibujos
el banal cañamazo de nuestra pobre suerte,
es porque nuestro espíritu no fue bastante osado.
Mas, entre los chacales, las panteras, los linces,
los simios, las serpientes, escorpiones y buitres,
los aulladores monstruos, silbantes y rampantes,
en la, de nuestros vicios, infernal mezcolanza
¡Hay uno más malvado, más lóbrego e inmundo!
Sin que haga feas muecas ni lance toscos gritos
convertiría, con gusto, a la tierra en escombro
y, en medio de un bostezo, devoraría al Orbe;
¡Es el tedio! —Anegado de un llanto involuntario,
imagina cadalsos, mientras fuma su yerba.

Lector, tu bien conoces al delicado monstruo,
-¡hipócrita lector -mi prójimo-, mi hermano!



Au lecteur

La sottise, l’erreur, le peché, la lésine,
Occupent nos esprits et travaillent nos corps,
Et nous alimentons nos aimables remords,
Comme les mendiants nourrissent leur vermine.

Nos péchés sont tétus, nos repentirs sont lâches;
Nous nos faisons payer grassement nos aveux,
Et nous rentrons gaiement dans le chemin bourbeux
Croyant par de vils pleurs laver toutes nos taches.

Sur l’oreiller du mal c’est Satan Trismégiste
Qui berce longuement notre esprit enchanté,
Et le riche métal de notre volonté
Est tout vaporisé par ce savant chimiste.

Cest le Diable qui tient les fils que nous remuent!
Aux objets répugnants nous trouvons des appas;
Chaque jour vers l’Enfer nous descendons d’un pas,
Sans horreur, à travers des ténèbres qui puent.

Ainsi qu’un debauché pauvre qui baise et mange
Le sein martyrisé d’une antique catin,
Nous volons au passage un plaisir clandestin
Que nous pressons bien fort comme une vieille orange.

Serré, fourmillant, comme un million d’helminthes
Dans nos cerveaux ribote un peuple de Démons,
Et, quand nous respirons, la Mort dans nos poumons
Descend, flauve invisible, avec de sourdes plaintes.

Si le viol, le poison, le poignard, l’incendie,
N’ont pas encor brodé de leurs plaisant dessins
Le canevas banal de nos piteux destins,
C’est que notre âme, hélas! n’est pas assez hardie.

Mais parmi les chacals, les panthères, les lices,
Les singes, les scorpions, les vautours, les serpents,
Les monstres glapissants, hurlants, grognants, rampants,
Dans la ménagerie infâme de nos vices,

Il en est un plus laid, plus méchant, plus immonde!
Quoiqu’il ne pousse ni grands gestes ni grands cris,
Il ferait volontiers de la terre un débris
Et dans un bâillement avalerait le monde;

C’est l’Ennui! —l’oeil chargé d’un pleur involontaire,
Il rêve d’échafauds en fumant son houka.
Tu le connais, lecteur, ce monstre délicat,
—Hypocrite lecteur, —mon semblable, —mon frère!

Charles Baudelaire

Comentarios

  1. Desde luego, las palabras de Baudelaire las disfrutas, las lees varias veces y las digieres. El vídeo una maravilla, gracias por compartirlo, un abrazo!

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  2. El video espectacular, lacanción preciosa, y la poesia muy cierta. Besos.

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  3. Qué fuerza se desprende de sus versos!

    Muchas gracias por esta maravillosa entrada, Marta!

    Blanca

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  4. Jolines, de piedra, me ha dejado Baudelaire. Un beso.

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  5. Jejeje ¡vaya que estaba inspirado! Esa manera de decir las cosas -a veces sobre adjetivadas- solo se las puede disparar momentos existenciales críticos. Una gozada leer este post, Baudelaire te dejo un aplauso 'in memoriam'.
    Estupendo Martikka, he sido un momento delicioso, mua.
    Ro

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  6. Hola Marta:
    El poema es impresionante, a mi me encanta la poesia, dos veces al mes voy a un club de escritores a leer y escuchar a mis compañeros.
    Un dia te pasare el blog.
    El video es espectacular, gracias por compartir ambas maravillas.

    Besos.
    Nuria

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  7. Charles Baudelaire... quizas pueda criticarse sus excesos, pero de que era un gran poeta, lo era.

    Gracias por compartir el poema, y el video también aunque de Flores del Mal sólo tenga el título.

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