Negros literarios y escritores por encargo

Roland Barthes (teórico literario) afirma que no encuentra especial placer en escribir sin más, sino que prefiere escribir por encargo. Dice que por lo menos, al escribir por encargo uno se siente como un artesano de la escritura pero no como un parásito o como una araña que tejiera su tela verbal con una mezcla de sus desechos y los de las presas que devora.

Ser escritor por encargo no es lo mismo que ser "negro literario".
Veamos quienes han trabajado como "negros" literarios:

Paul Auster
Sánchez Piñol
José Luis Coll (de un famoso periodista)
Álejandro Sawa (de Ruben Darío)
Andrés Trapiello
Santiago Rocangliolo
Antoine de Saint-Exupery (El principito fue escrito por encargo dos años antes de morir)

En sus Memorias prohibidas, el escritor Cándido narra cómo trabajó como "negro" literario en 1956 por 25.000 pesetas. Tenía que redactar trescientos folios para veinte biografías bajo el título de Los mártires de la Iglesia y el subtítulo Testigos de su fe que habían muerto asesinados durante la Guerra Civil; el encargo era tan urgente que debía estar concluido en un mes e iría firmado por fray Justo Pérez de Urbel, abad del Monasterio del Valle de los Caídos, que cobró 40.000 duros de entonces (200.000 pesetas); las prisas hicieron que Cándido se inventase muchos de esos heroicos mártires de la fe para ir más rápido; el beneficiario nunca le dio las gracias ni se molestó en verificar la obra.
Dice Cándido:
Las trescientas setenta páginas fueron una mezcla de invención y de plagio. (...) Inventé demencias y profanaciones y sentí piedad por los humildes. (...) Plagié bastante, como digo. Entre otros libros, Checas de Madrid, de Tomás Borrás, del que hurté muchas páginas. (...) Un día me acerqué a él y le dije: "Oiga Borrás, le he copiado treinta o cuarenta páginas de Checas de Madrid, puede llevarme a la cárcel, pedirme cien millones de indemnización o llevar a la cárcel a fray Justo Pérez de Urbel, que es el que firma el libro que yo he escrito.

Cuenta la leyenda que Alejandro Dumas se puso muy triste cuando su "negro" murió debido a la cantidad de trabajos pendientes que tenía que entregar. Pero en el entierro del primer "negro" apareció el "negro del negro" que podía seguir haciéndose cargo de las tareas...con lo que Dumas quedaría satisfecho.

Se rumorea que en nuestro días, César Vidal también está rodeado de negros y de "negros de negros"...
y que Fernando Sánchez Dragó confesó haber solicitado los servicios de uno.
William Faulkner escribiendo

Adolfo Bioy Casares dijo:

Pienso que escribir es una profesión aunque el prójimo no lo crea. Para mí fue siempre una profesión. Es, además, lo que he estado haciendo a lo largo de la vida.

Escribir por encargo es una forma, no la única, de escribir profesionalmente. Por si alguien piensa que escribir por encargo es, de un modo inevitable, algo indigno, recordaré que el Doctor Johnson, uno de los críticos de los escritores más extraordinarios, dijo en una oportunidad "Sólo un badulaque escribe por placer". Él escribía por necesidad, por dinero, y lo hacía admirablemente.
En principio no veo nada objetable en que un editor encargue una biografía para su colección de biografías o una novela para su colección de novelas. Hay buenos escritores indolentes que sin la compulsión del encargo dejarían muy poca obra. Quizá Johnson fuera uno de ellos. No voy a negar que a veces el pedido de escribir por encargo irrita al escritor. Por ejemplo, cuando le llega a uno estando desbordado por el trabajo; o cuando le piden algo ajeno a sus gustos o preocupaciones, como que escriba el libreto para una ópera a un escritor a quien las óperas no gustan. Cuando Lord Byron escribía "Don Juan", su editor, que no aprobaba ese poema, le propuso que escribiera un largo poema épico. "Odio hacer deberes", replicó Byron, y rechazó la propuesta.
Se empieza a escribir porque se tienen ganas y posibilidades de hacerlo, pero es una verdad que pensamos con particular convicción después del Romanticismo. Los escritores que escribieron para ganarse la vida, y que escribieron bien, son innumerables. Yo veo en ello una prueba de que la inteligencia escapa a las circunstancias y, en definitiva, se impone.

Como curiosidad, os dejo el tráiler de la última película de Roman Polanski, Ghost Writer, acerca de un hombre que acepta terminar las memorias del primer ministro británico, inacabadas tras la misteriosa muerte de un primer escritor. La vida del protagonista correrá peligro cuando descubra importantes secretos, los mismos que pudieron acabar con la vida de su predecesor.


Para saber más: El escritor como autor de encargo.

Comentarios

  1. Interesantísimo artículo Martika. Me parece una profesión muy digna ser "escritor por encargo", eso sí, tendría que salir a la superficie y ser normalizada para que el público supiéramos a qué nos atenemos cuando escogemos nuestras lecturas.

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  2. Muy buen artículo...lleva mucha razón en lo que aquí se expresa.

    Un autor que me ha dado la misma sensación es Saramago con su última publicación "Caín". Da la impresión que lo escribió dos días antes de tener que entregar un nuevo libro...

    Saludos,
    Marcelo Ferrando

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  3. Creo que es muy distinto ser negro literario que escribir por encargo; lo primero supone el anonimato para el verdadero autor y la gloria para el que firma. Escribir por encargo no deja de ser un trabajo literario y puede ser tan creativo y disfrutarse tanto como una novela que un@ ha decidido escribir; es simplemente como si te sugirieran el tema y tu lo desarrollas, como en un concurso y un periodista que tiene que escribir sobre algo concreto.
    Enhorabuena por ese trabajo.

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  4. Pues enhorabuena por ese encargo! Escribir siempre es un placer y, al fin y al cabo, la profesión es la profesión. Me parece fantástico!

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  5. Totalmente de acuerdo con Lola, y con el resto de las opiniones, es un estupendo post.

    Cariños
    Ro

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  6. Estoy de acuerdo con Lola, Marta. TE felicito por el encargo, por el trabajo en definitiva. Yo considero escribir como un oficio, que tiene arte, pero no deja de ser oficio. ¿Acaso no existieron grandísimos directores que dirigen por encargo? Lo importante es que le pongas "tu verdad" a lo que escribes, y que lo hagas con las máximas ganas. Seguro que será bueno.
    Un abrazo.

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  7. Crisac, todas las profesiones son dignas si se ejercen con dignidad, valga la redundancia. ¿Normalizada? Los editores suelen acudir a escritores por encargo sobretodo para temas de libros de hobby y algunos temas que consideren, pero eso no es ningún problema, sino tal y como dices, el pensar que tras la firma de un escritor notable está el trabajo de un escritor "currante" que tal vez no recibe elogios por su propia obra, pero en cambio sí los recibe cuando su trabajo va firmado por el nombre del notable.


    Marcelo, no he leído el último de Saramago, y es una lástima sí tu impresión es cierta. El hombre ya está mayor y quizás decidió delegar el trabajo...

    Lola, lo explicas muy bien: Te sugieren un tema y después se desarrolla. No hay anonimato: sólo trabajo creativo de por medio.

    Guillem, es que es lo que me planteé: Me encargan un trabajo de escritura y ¿voy a decir que no? Trabajar por amor al arte está muy bien, pero si de vez en cuando te retribuyen, está mejor ¿no?

    Ro, me alegro de que te haya gustado el post. Saludos a tu/mi querido México.

    Sergio, es que a veces el arte es dificíl catalogarlo como "oficio", pero en fin, comparto lo de poner ganas o como digo en el post, "poner el corazón en todos tus textos". Saludos.

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  8. Marta,

    Por supuesto que escribir por encargo no tiene nada de indigno. Siempre depende de lo que cada uno tiene ganas de hacer.

    Particularmente pienso (al menos por ahora, y quizá porque nunca tuve que decidirlo en serio) que para escribir lo que me piden, mejor trabajo de otra cosa, y sigo escribiendo lo que quiero. Pero insisto, cada uno es cada cual.


    Un abrazo, y suerte en tu nuevo proyecto!
    Alejandro.

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  9. Mi enhorabuena, escribir por encargo és otra buena manera de seguir escribiendo y publicando.

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  10. Interesante artículo sobre los negros literarios, Marta. Desde luego Cesar Vidal tiene que tener una cuadrilla completa para sacar tantos libros al año...

    Por lo demás, mis felicitaciones por el encargo. No es lo mismo que lo del ghost writer, por supuesto, y si te hacen un encargo remunerado en el que puedes desarrollar tus aptitudes literarias, pues miel sobre hojuelas.

    Saludos.

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  11. Alejandro, la ventaja es que poseo tiempo para dedicar tanto a mi propia escritura como para este encargo, y además, como creo que ya he dicho, tengo bastante libertad para el enfocar el tema a mi antojo, siguiendo unas directrices previas, así que en ese sentido estoy satisfecha.

    Montse, como decía más arriba Sergio, el ser escritor también es un oficio, así que si puedo dedicar a ello todas mis energías, mejor que mejor.

    Armando, es que es difícil rechazar algo en lo que esté involucrado tu aptitud o tu afición. Y César Vidal supongo que debe ir repartiendo argumentos a sus "negros" y a trabajar se ha dicho (porque él entre la radio y sus artículos en prensa ya debe andar bien servido ¿no?) Un saludo.

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  12. Totalmente de acuerdo con Lola, y con el resto de las opiniones, es un estupendo post.

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  13. Magnífica entrada. En primer lugar no hay que olvidar que quienes escribimos queremos eso: escribir. Y para ello, si además nos pagan por hacerlo, mejor que mejor. Espero que tu novela tenga buena acogida y pronto la podamos adquirir en cualquier librería. Y bueno, gracias por estas entradas, siempre muy interesantes e instructivas, que nos dejas en el blog. Tampoco es mala idea confinarlas todas algún día en un libro. Bueno, cuídate mucho. Besos y abrazos.

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  14. Soy uno "negro" literario. Tengo gratificaciones, a veces, no siempre. La mayor parte del tiempo, me crispa los nervios la insolvencia de quienes me contratan.

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