Consejos a un joven novelista

Consejos de Mario Vargas Llosa:


Sólo quien entra en literatura como se entra en religión, dispuesto a dedicar a esa vocación su tiempo, su energía, su esfuerzo, está en condiciones de llegar a ser verdaderamente un escritor y escribir una obra que lo trascienda.

No hay novelistas precoces. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción.

La literatura es lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el infortunio.

En toda ficción, aun en la de la imaginación más libérrima, es posible rastrear un punto de partida, una semilla íntima, visceralmente ligado a una suma de vivencias de quien la fraguó. Me atrevo a sostener que no hay excepciones a esta regla y que, por lo tanto, la invención químicamente pura no existe en el dominio literario.

La ficción es, por definición, una impostura -una realidad que no es y sin embargo finge serlo- y toda novela es una mentira que se hace pasar por verdad, una creación cuyo poder de persuasión depende exclusivamente del empleo eficaz de unas técnicas de ilusionismo y prestidigitación semejantes a las de los magos de los circos o teatros.

En esto consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas.

El novelista que no escribe sobre aquello que en su fuero recóndito lo estimula y exige, y fríamente escoge asuntos o temas de una manera racional, porque piensa que de este modo alcanzará mejor el éxito, es inauténtico y lo más probable es que, por ello, sea también un mal novelista (aunque alcance el éxito: las listas de bestsellers están llenas de muy malos novelistas).

La mala novela que carece de poder de persuasión, o lo tiene muy débil, no nos convence de la verdad de la mentira que nos cuenta.

La historia que cuenta una novela puede ser incoherente, pero el lenguaje que la plasma debe ser coherente para que aquella incoherencia finja exitosamente ser genuina y vivir.

La sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético sino estético.

La literatura es puro artificio, pero la gran literatura consigue disimularlo y la mediocre lo delata.

Para contar por escrito una historia, todo novelista inventa a un narrador, su representante o plenipotenciario en la ficción, él mismo una ficción, pues, como los otros personajes a los que va a contar, está hecho de palabras y sólo vive por y para esa novela.

El de las novelas es un tiempo construido a partir del tiempo psicológico, no del cronológico, un tiempo subjetivo al que la artesanía del novelista da apariencia de objetividad, consiguiendo de este modo que su novela tome distancia y diferencie del mundo real.

Lo importante es saber que en toda novela hay un punto de vista espacial, otro temporal y otro de nivel de realidad, y que, aunque muchas veces no sea muy notorio, los tres son esencialmente autónomos, diferentes uno de otro, y que de la manera como ellos se armonizan y combinan resulta aquella coherencia interna que es el poder de persuasión de una novela.

Si un novelista, a la hora de contar una historia, no se impone ciertos límites (es decir, si no se resigna a esconder ciertos datos), la historia que cuenta no tendría principio ni fin.

Comentarios

  1. Todo consejo de Vargas Llosa habría que seguirlo a pie juntillas.
    ¡Qué gran escritor!
    Unos consejos maravillosos para todos los que se adentren en el maravilloso mundo de la escritura.
    Besos.

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  2. joer me encantan los consejos de los escritores, sobre todo de los grandes, creo que estimulan la humildad de uno mismo y sobre todo te hacen sentir que aquello que amas es alcanzable con trabajo y esfuerzo. Me quedo con un párrafo:
    "No hay novelistas precoces. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción."
    Gracias por la entrada, Besicos.

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  3. Carlos, los consejos siempre son útiles y éstos que encontré de Vargas Llosa me parecieron especialmente valiosos.

    Abrazos.


    Sergio, coincidimos los dos en ese consejo en especial de Vargas Llosa. Será porque nos vemos identificados, je,je!

    Besos

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  4. ¡Ah! ¡Vargas Llosa!, es un fenómeno el hombre. Lo admiro.

    Sus consejos son sencillamente geniales, producto de una vida dedicada a la literatura como religión.

    Abrazos!
    Blanca

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  5. hola bello blogg,bella entrada, gracias por compartirlo,te encontré en un blogg común, si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    buen día, muchas gracias, besos

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  6. Los consejos de Vargas Llosa vienen a bien, justo ahora que ando leyendo su novela "travesuras e la niña mala".. constancia, dedicacion, esfuerzo..poco a poco aprenderemos a escribir... un saludo!

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  7. MARTIKKA:
    Gracias por compartir estos textos.
    Saludos.

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  8. Un honor en leer estas palabras del escritor Vargas para el aspirante a escritor especialmente Novelista.

    Donde consiges textos como estos? Me hace falta leer mas acerca del tema, pero de escritores Hispanos debido que ya lei palabras sabias en ingles de escritores Estadounidenses y Britanicos. No debemos hacer a un lado a los Hispanos escritores, porque como Vargas o Marques asi como Paz, tambien nos han domado con su narrativas imortalizadas.

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