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Mostrando entradas de agosto, 2010

Carta a un joven que quiere ser escritor maldito

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Sácate de la cabeza eso de ser un escritor maldito. Olvídate de la vida de Hemingway, arranca ese póster que tienes pegado en tu pieza y sólo lee sus libros. Te recomiendo los cuentos de Nick Adams. Descansa del invento de Bukowski. Alguien lo elevó a la categoría de maestro sólo para justificar su vida llena de excesos. Nadie puede tener tanto sexo pasando todo el tiempo borracho. No creas que siendo maldito vas a escribir mejor.

No creas que te llegará la fama haciéndote el malo. Harás el ridículo por montones (en realidad, seguirás haciéndolo) y perderás a los pocos amigos que aún tienes. Bota todas tus botellas de alcohol que guardas en la despensa. También las drogas. Y deja de andar haciéndote el ebrio. Ya nadie te cree. Duerme harto, come bien, da largas caminatas. Aprovecha la oportunidad de ser una de las pocas personas en el mundo que no tiene que trabajar para vivir. Toma el sol, patea una pelota, respira profundo. Y luego de que te sientas bien y hayas recuperado la decena …

Un poema del Che para 33 mineros

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En Chile, en la mina San José, 33 hombres resisten un día más después de permanecer 17 días sepultados entre la incertidumbre y el polvo, a 700 metros de profundidad. Resistieron con algo de comida y el agua que descendía por un canalón del techo del refugio.
Lograron enviar un mensaje a través del tubo de una perforadora y vieron la salvación en sus manos. Pero no saben que su rescate puede durar hasta tres meses. Se les espera en casa por Navidad, pero mientras tanto, han de vivir en dos kilómetros de galerías, rodeados de oro y cobre, recibiendo alimentos y medicinas por un tubo que les comunica con el exterior mientras sus horas están llenas de calor y polvo que asciende por el hueco de la perforadora hasta mezclarse con el aliento que les insuflan sus familiares que esperan en el "Campamento Esperanza". Un aliento que es el de todo el mundo.

Hoy no está de más publicar el poema del "CHE" Guevara dedicado a los mineros:

Salen de una caverna colgada en la montaña.
So…

Escritores malditos: Yukio Mishima

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Iniciamos una nueva serie de biografías de escritores. En esta ocasión nos centraremos en los "escritores malditos", aquellos cuya firma es inmortal. Pasen y lean...



Yukio Mishima, por Javier Memba

Prácticamente reducido al ecuador de los años 80, cuando el estrenó de la película de Paul Schrader -«Mishima» (1984)- y la reedición de la traducción de Juan Marsé de «El pabellón de oro» (Seix Barral, 1963, 1985) llamaron la atención de los medios de comunicación sobre él, el interés del lector español medio por la obra de Yukio Mishima puede calificarse de tibio. Según parece, el novelista y dramaturgo nipón viajó por nuestro país meses antes de quitarse la vida. Es más, incluso se cuenta que llegó a tratar en repetidas ocasiones al doctor Vallejo Nájera, quien aparentemente se nos antoja tan alejado a su torturado colega oriental. Pero, en honor a la verdad, hay que apuntar la obra del escritor, que durante años fue el novelista japonés más conocido en Occidente, en líneas gene…

Cómo dibujar un cuadro (o cómo escribir una buena historia) por Stephen King

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En Duma Key, Stephen King nos lleva de la mano hacia la historia de Edgar Freemantle, un constructor que sufre un accidente que le llevará a residir por un tiempo en una zona del Golfo de México, Duma Key.

Entre capítulos, encontramos unos pequeños incisos titulados "Cómo dibujar un cuadro" que pueden aplicarse también a "Cómo escribir una historia", seguidos de parte de la trama paralela que afectará al protagonista.

La novela (724 páginas) es excelente y la leí durante mis ocho días de vacaciones en Ibiza, incapaz de desengancharme de los avatares de Edgar, que trata de sobrevivir a las graves heridas de su accidente mientras recupera una afición perdida: dibujar, que le lleva a pintar cuadros que poco a poco adquieren un poder sobrenatural.


A continuación, transcribiré las partes de "Cómo dibujar un cuadro" que pueden aplicarse a la práctica de la escritura, pues constituyen una buena clase magistral complementaria al libro de King, Mientras Escribo:


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Consejo amistoso a un montón de jóvenes, por Charles Bukowsi

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Id al Tibet.

Montad en camello.

Leed la Biblia.

Teñid vuestros zapatos de azul.

Dejaos la barba.

Dad la vuelta al mundo en una canoa de papel.

Suscribíos al Saturday Evening Post.

Masticad sólo por el lado izquierdo de la boca.

Casaos con una mujer que tenga una sola pierna y afeitaos con navaja.

Y grabad vuestro nombre en el brazo de ella.

Lavaos los dientes con gasolina.

Dormid todo el día y trepad a los árboles por la noche.

Sed monjes y bebed perdigones y cerveza.

Mantened la cabeza bajo el agua y tocad el violín.

Bailad la danza del vientre delante de velas rosas.

Matad a vuestro perro.

Presentaos al Alcalde.

Vivid en un barril.

Partíos la cabeza con un hacha.

Plantad tulipanes bajo la lluvia.


Pero no escribáis poesía.


De Peleando a la contra (7a. edición). Anagrama.

5 pasos para un comienzo seductor

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Extraído de The Writerly Life (traducción de Google y mía)



He oído una y otra vez de los agentes, editores, editores y lectores literarios cuán absolutamente crucial es dar un buen comienzo a su historia. Si las primeras páginas son grandes, los lectores a menudo estarán dispuestos a sudar tinta a través de una parte media más lenta; y serán mucho más probable que lo recomienden a otras personas. Sólo tienes una oportunidad para una primera impresión, así que asegúrate de hacer frente a su comienzo con todas tus armas.

Aquí tienes cinco cosas que un comienzo seductor necesita:

ACCIÓN
Demasiadas historias mediocres comienzan con una mañana de tiempo serpenteante, o una seca reflexión sobre lo que significa la historia o cómo es la personalidad de sus personajes. En su lugar, necesitamos un momento fuerte de acción para meternos en la historia. No tiene por qué ser un chico saltando desde un helicóptero cuando éste explota, pero debe ser algo visual, fuerte y sorprendente — un persona…