Cómo dibujar un cuadro (o cómo escribir una buena historia) por Stephen King

Portada del libro Duma Key de Stephen King
En Duma Key, Stephen King nos lleva de la mano hacia la historia de Edgar Freemantle, un constructor que sufre un accidente que le llevará a residir por un tiempo en una zona del Golfo de México, Duma Key.

Entre capítulos, encontramos unos pequeños incisos titulados "Cómo dibujar un cuadro" que pueden aplicarse también a "Cómo escribir una historia", seguidos de parte de la trama paralela que afectará al protagonista.

La novela (724 páginas) es excelente y la leí durante mis ocho días de vacaciones en Ibiza, incapaz de desengancharme de los avatares de Edgar, que trata de sobrevivir a las graves heridas de su accidente mientras recupera una afición perdida: dibujar, que le lleva a pintar cuadros que poco a poco adquieren un poder sobrenatural.


A continuación, transcribiré las partes de "Cómo dibujar un cuadro" que pueden aplicarse a la práctica de la escritura, pues constituyen una buena clase magistral complementaria al libro de King, Mientras Escribo:
Foto parcial de cuaderno


-Comienza con una superficie en blanco. No ha de ser un papel o un lienzo, aunque tengo la sensación de que debería ser blanco. Lo llamamos blanco porque necesitamos una palabra, pero su verdadero nombre es nada. 

-Recuerda que la verdad está en los detalles. Sin importar cómo veas el mundo o el estilo que impongas a tu obra como artista, la verdad está en los detalles. Naturalmente, el diablo también se encuentra ahí (todo el mundo dice eso) pero quizá verdad y diablo sean palabras que expresan la misma cosa.

-Debes tener hambre. Le funcionó a Miguel Ángel, le funcionó a Picasso, y le funciona a cientos de miles de artistas que no lo hacen por amor (aunque eso puede jugar su parte), sino para poner un plato de comida en la mesa. Si quieres interpretar el mundo, has de utilizar tus propios apetitos. ¿Esto te sorprende? No debería. No existe nada tan humano como el hambre. No existe la creación sin talento, eso te lo concedo, pero el talento es barato. El talento no se mendiga. El hambre es el pistón del arte. 

-Empieza con lo que conoces, y después reinvéntalo. El arte es magia, no hay discusión aquí, pero todo arte, no importa lo raro que sea, comienza cada día en la humildad. Simplemente no te sorprendas cuando flores extrañas broten de tierra común. 

-No tengas miedo de experimentar; encuentra a tu musa y permite que te guíe. 


-Mantén el enfoque. Es la diferencia entre un buen cuadro y una simple imagen más recargando un mundo rebosante de ellas.


-Recuerda que "ver es creer" implica poner el carro delante del caballo. El arte es el artefacto concreto de la fe y la expectación, la comprensión de un mundo que de otra forma sería poco más que un velo de consciencia sin sentido extendido sobre un golfo de misterio. Y además, si tú no crees lo que ves, ¿quién creerá en tu arte?


-Sé valiente. No tengas miedo de dibujar cosas secretas. Nadie dijo que el arte fuera siempre un céfiro; a veces es un huracán. Incluso entonces no debes dudar ni cambiar de rumbo. Porque si te cuentas a ti mismo la gran mentira del arte malo (que tú estás al mando), tu oportunidad de encontrar la verdad se perderá. La verdad no siempre es bonita.


-Busca el cuadro dentro del cuadro. No siempre es fácil de ver, pero siempre está ahí. Y si se te escapa, puedes perder el mundo.


-Préparate para verlo todo. Si quieres crear (que Dios te ayude en ese caso, que Dios te ayude si posees la capacidad) no te atrevas a cometer la inmoralidad de quedarte en la superficie. Sumérgete y toma tu derecho de salvamento. Hazlo, independientemente del dolor.


-No abandones hasta completar el cuadro. No puedo decirte si esa és la regla cardinal del arte o no, no soy profesor, pero creo que esas seis palabras resumen todo lo que he intentado explicarte. El talento es algo maravilloso, pero no le gustan los rajados. Y, si la obra es sincera, si procede de ese lugar mágico donde el pensamiento, la memoria y las emociones se funden, siempre llegará un momento en que querrás abandonar, en que pensarás que si sueltas el lápiz tu ojo se opacará, tu memoria decaerá, y el dolor terminará.


-Debes reconocer cuándo has terminado, y en ese momento, suelta tu lápiz o tu pincel. Todo lo demás es la vida.



Gracias Maestro, por sus sabios consejos.







Comentarios

  1. ¡Qué buen sentido tienes Marta! No sólo despiertas el interés por leer esa obra de Stephen King, sino que siempre pensando en nosotros, nos brindas en bandeja el conocimiento. Gratitud y cariño de mi parte.

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  2. Marta, todos te estamos agradecidos. =)
    ¿Podrías pasarte por La bailarina... por favor?
    Te espera algo para ti....es un regalito muy especial.
    Gracias.

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  3. Hola, Marta. S. King nunca dejará de sorprenderme, en mi blog hace tiempo publiqué la reseña que hice de Duma Key, pues me parece una obra excelente, con un King que cabalga de nuevo, en primera persona y con mucha, muchísima fuerza. Creo que ha madurado como escritor, ha limado asperezas y ahora es mucho más poderoso.
    Excelentes consejos, como siempre.
    Besos.

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  4. Hola marta, no sé qué pasa, que a unas veces puedo entrar en tu Blog y otras no. ¡Qué buenos los párrafos que nos has entresacado! Son aplicables a cualquier acto de creación, entre ellos, la escritura.

    Me apuntaré la obra.

    Un abrazo

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  5. Qué interesante, no conocía este título. Creo que King tiene obras maravillosas y algunas realmente malas, no le veo el término medio. Leí una cantidad de sus libros, y creo que aún mi preferido es Cujo, siempre me pareció increíble cómo nos mantiene en vilo durante tantas páginas, con sólo situar a la mamá y el niño dentro del auto con el perro asesino afuera. Saludos,
    Myriam
    http://theclubofcompulsivereaders.blogspot.com/

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  6. Stephen King siempre seguirá siendo el maestro del terror y un gran escritor. Sólo lo descubrirán como un grande de la literatura norteamericana cuando fallezca, porque el género que escogió para triunfar, no es el que más desean los críticos, pero muy bueno los consejos para la pintura que sirven para la escritura.
    Saludos.

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  7. Me ha encantado la entrada, Marta. Esos consejos entresacados de la novela son como lingotes de oro, hay que guardarlos en el fondo de nuestra alma para cuando nos hagan falta.

    Stephen King es uno de mis escritores de cabecera y hace tiempo que no leo nada nuevo suyo. Quizás tenga que volver a él.

    Un abrazo.

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  8. Stephen king siempre me ha gustado y este libro suena muy interesante..lo apuntare para tenerlo en cuenta para mi proximo libro a leer.

    Besos.
    Mar

    Suerte en el concurso.

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