Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2011

Epitafios literarios (II)

Imagen
Me voy a poner a dormir por un tiempo más largo de lo normal. Llamad a ese tiempo Eternidad.
Jerzy Kosinski, escritor.

"And ne forhtedon na (Las puertas del cielo se abrieron hacia él) " (verso de "La balada de Maldon")
Jorge Luis Borges

"Espero que Cristo cumpla su palabra" Miguel Delibes

"Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi"
Hazrat Inayat Khan


“En contra tuya volaré con mi cuerpo invencible e inamovible, ¡oh muerte!”. Virginia Woolf

Epitafios literarios (I)

Imagen
Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar.
Epitafio en la tumba del balenario de Cartagena (Chile) Vicente Huidobro, poeta.


Beren

Luthien
Epitafio en las tumbas de J.R.R Tolkien y su esposa.


Aquí yace uno cuyo nombre fue escrito en agua.
Epitafio de John Keats, Poeta  inglés


Habrá que ir pensando en un buen epitafio para la posteridad...

Escritores malditos: Horacio Quiroga

Imagen
Horacio Quiroga (1878-1937)


A la tierna edad de tres meses es testigo de como su padre se quita la vida disparándose en la cabeza con una escopeta. Su madre vuelve a casarse y después de cinco años de matrimonio, el padrastro se suicida con idéntico método al que había usado su padre biológico. Con el tiempo, el joven Quiroga se hace profesor de castellano en el Colegio Británico de Buenos Aires y se casa con una alumna, que en 1915 se suicida bebiendo un líquido para revelar fotografías. Mantiene un breve idilio y una larga amistad con Alfonsina Storni (quien se suicidaría 20 años después arrojándose al mar) en la siguiente etapa de su vida. Un amigo le consigue el puesto de cónsul de Uruguay en la capital porteña, y lo pierde después de que el mismo amigo se suicidase. Un año y un día antes de que se quite la vida su gran amigo Leopoldo Lugones (arsénico), Quiroga ingiere una dosis letal de cianuro. Poco más tarde se suicidaría su hija mayor, Eglé y a su único hijo varón, Darío, le…

Tierras de Esmeralda -La esfera mágica, por Pilar Alberdi

Imagen
Descubre un mundo de leyenda donde numerosos personajes se enfrentan al oscuro mundo representado por Ténebrus y sus secuaces.

Mientras que en las Tierras de Esmeralda, sus habitantes han comprendido que un libro vale tanto como una biblioteca y una persona como todas ellas, en el oscuro mundo colindante, la oscuridad acecha a cada paso.

¿Pueden unos adolescentes y un anciano devolver la esperanza a las ciudadelas? ¿Y qué tienen que ver en esta historia esos jóvenes voladores de Tilsmans?

Para saberlo, sólo tienes que abrir el libro por la primera página, allí donde dice... «Tierras de Esmeralda o del linaje de los Smáragdos. Se las conoce también como las tierras de los tres reinos (Mytos, Circe y Artemisa), los tres linajes y las tres bibliotecas».

Después, déjate envolver por un mundo mágico, clásico y medieval, donde lo maravilloso se vuelve real.

Una guerra entre el bien y el mal. Una saga que recién comienza... Más de cincuenta personajes a tu disposición. Y ésto, es sólo el …

La puta que leía novelas de...¿amor?

Imagen
No sé qué lee, pero veo que siempre lo hace: a veces, de pie; a veces, sentada mostrando sus piernas gordezuelas envueltas en medias negras de rejilla.
Es una prostituta joven, quizás rumana, que lee en la salida de una transitada autovía hasta que la luz o un cliente se lo impiden.
Y quizás trabaje pensando en la página que dejó atrás, en el apuesto conde que cortejaba a una sirvienta en algún páramo inglés. Quizás trabaja pensando en quién será el asesino de la vieja, en el porqué de ese personaje tan extraño; en el monólogo de una joven que sueña con un amor imposible. Quizás lea a Joyce, quizás a Poe; quizás lea a King o ¿por qué no? a Séneca.
Paso con el coche a diario y la veo leer enfrascada en un mundo más allá de este, donde ella es una doncella en medio del páramo, no una puta en medio de la autovía.