A los héroes de Fukushima

Terremoto. Tsunami. Desolación y muerte.
Y en la central nuclear de Fukushima algunos levantan la mano: Hiroshi, bombero; Raito, obrero de la construcción; y Toshio, científico, están entre las varias decenas de voluntarios que van a quedarse, que saben que van a morir por intentar reparar las fugas de los reactores que desatan aire malsano, aire que envenena.

Las horas son semanas completas en la central, donde apagan incendios mientras surgen otros y las temperaturas dentro del reactor alcanzan los 2000 grados que detienen, en parte, siempre en parte, sus trajes especiales.
Las linternas alumbran su tarea en medio de una oscuridad sin silencios, llena de los chasquidos del agua que bombean continuamente.

Hiroshi se aparta en un rincón y vomita; Raito está cansado, los ojos enrojecidos, pero sus manos se afanan en su tarea: tiene que funcionar, tiene que funcionar... maldita sea. Les rodean los pitidos constantes de los sistemas de seguridad, alterados, mientras siguen trabajando para que baje la temperatura de la vasija, para que la estructura de contención resista.
Raito ve a algunos de sus compañeros mareados, a alguno que se apoya un instante en la pared rezando en voz baja. Las náuseas aumentan pero hay mucho trabajo que hacer todavía.
Está el honor, ante todo. Están sus compatriotas, sobre todo. Está el resto del mundo, también, expectante.
La muerte tendrá que esperar.

Empieza a nevar y sus nombres no serán recordados.

*Hiroshi significa Generosidad; Raito significa Luz, y Toshio significa Héroe.
--------------------------------------------

Este hombre
va a resistir el embate
de la desilusión y la miseria

Va a sobrevivir
al desastre de ser
humano y hombre

Saldrá en dichoso caballo blanco
y no defraudará nuestros sueños

Este héroe
el último
no se nos morirá entre las manos

Johanna Godoy

------------------------


Extracto del film Cuando el viento sopla from dec on Vimeo.



Comentarios

  1. Hola Marta.

    La verdad es que es terrible.

    Tan terrible, que no me resisto a poner un enlace sobre lo que sucedió en Chernóbil:

    http://www.historiasdelaciencia.com/?p=169

    Leedlo. Pone los pelos de punta.

    Y sin embargo... necesitamos energía. Hoy Rusia ha firmado un acuerdo para construir un reactor en Turquía.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Estos sí que son héroes. Y probablmente saben a lo que van, lo que hace su gesta aún más generosa, más grande.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Yo trato de meterme en la cabeza de esas personas, y algo tan simple como eso me resulta imposible. Qué pensará cada uno de ellos es algo inimaginable.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Es espantoso lo que está pasando en Japón, Marta, aunque la entereza de los japoneses es realmente asombrosa. Y estos hombres se están jugando su vida en la central, sin saber si realmente servirá para algo, luchando por lo que creen. Admirable.

    Esperemos que la cosa mejore, que ya está bien de desgracias.

    Un abrazo y feliz finde.

    ResponderEliminar
  5. Blas,
    He leído el informe que citas y a pesar de ser bastante técnico si que pone los pelos de punta. Energia si ¿pero a cualquier precio? No es fácil decididir, la verdad.

    Igor, quería hacer un pequeño homenaje a unos hombres generosos y comprometidos con su país. Admirables todos.

    Lucas, no sé qué pensarán. Sólo en que acabe esa pesadilla, quizás. Están en la oscuridad, trabajando con linternas, rodeados de plutonio y de uranio que pueden enfermarlos, que de hecho, van a enfermarlos hasta morir. Pero sólo pueden más que seguir en su empeño de arreglar los destrozos para evitar un daño mayor. Se sacrifican unos pocos para unos muchos.

    Armando, es su educación, la admirable. Extrapolemos lo sucedido aquí...miedo me da.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  6. Recuerdo la incomodidad de los trajes antiradiación, por eso estoy seguro que los 50 heroes no los llevan. Ellos tienen que hacercarse a ese factídico reactor cuatro con los trajes blancos de nivel 2 para poder trabajar.
    Serán suficientes o tendrán que sacrificarse más especialistas.
    En Chernobil fueron cerca de 200, aunque menos preparados.
    Algunos pensarán que podrían usarse robots (sobre todo en Japón), sin embargo cuando se ven envueltos en ciertos niveles de radiación, con la ionización radiactiva, las cargas saltan de un circuito a otro y los elementos electrónicos se vuelven locos.

    ResponderEliminar
  7. Marta, un homenaje que ojalá el mundo sepa reconocer, pues esos hombres están luchando por todos nosotros. Ya nada deja de afectarnos, todo es una cadena de acontecimientos. Luchar hasta el final es la consigna, y yo sé cómo son los japoneses, pues soy hija de uno.

    El poema de Johanna Godoy dice exactamente lo que nosotros sentimos:
    Este hombre
    va a resistir el embate
    de la desilusión y la miseria

    Va a sobrevivir
    al desastre de ser
    humano y hombre

    Saldrá en dichoso caballo blanco
    y no defraudará nuestros sueños...

    Besos, amiga,
    Blanca

    ResponderEliminar
  8. Vicent, gracias por tu aporte: no sabía lo que les sucede a los robots. Increíble.

    Blanca, y ahí siguen, todavía, tras tantos días, luchando hasta el final, que aún no se ve...

    Abrazos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.

Entradas populares