La voz y la palabra, José Agustín Goytisolo




José Agustín Goytisolo dando en el blanco como siempre. Sus palabras son dardos que han de clavarse en nuestras conciencias dormidas. Es un poeta de palabras sencillas, pero inspiradas, certeras. 

Este es un poema publicado tras su muerte y con el que abría muchos de sus recitales "La voz y la palabra" con Paco Ibáñez. Goytisolo era consciente de su papel como escritor, de su "deber": 

 “En las actuales circunstancias del mundo y de la sociedad en que vivo, no considero honesta una postura de evasión ante la realidad. Creo que mi deber como escritor es, además de procurar escribir lo mejor posible, dar testimonio de lo que sucede, de lo que veo y pienso, de lo que ven y piensan hombres como yo, de lo que desean y por lo que luchan y mueren muchos hombres. Yo quisiera que la poesía sirviese de aliento y fuera sentida por la mayoría de la sociedad.” (1)


En tiempos de ignominia como ahora  
(extracto del poema completo)

por José Agustín Goytisolo


En tiempos de ignominia como ahora
a escala planetaria y cuando la crueldad

Se extiende por doquier fría y robotizada

Aún queda buena gente en este mundo

Que escucha una canción o lee un poema:

Es el canto la voz y la palabra: única patria

Que no pueden robarnos ni aun poniéndonos

De espaldas contra el muro.

Que nadie piense nunca:

no puedo más y aquí me quedo. Mejor mirarles

a la cara y decir alto: tirad hijos de perra

somos millones y el planeta no es vuestro.

La voz y la palabra, 1997.



Poema completo:

La voz y la palabra



Tienes tu parte en la felicidad
aún en medio de un mundo en bancarrota.
Te enfureces, te afliges y apartas el diario
mas con esto no alivias el total desamparo
de millones de seres a los que se ha vedado el derecho a existir. 
La única tierra que han de tener es una sucia fosa.

Tu tomaste partido por la vida
que se les niega a los desheredados.
Comprendo que te hiera este dolor pero no llores: canta. 
Tu mejor testimonio es una voz al aire y no el gran ruido
que no permite hablar y que al final impide
pensar también en lo que esta ocurriendo.

Hasta la más sencilla canción enamorada
se ha vuelto rebeldía que el más cuitado entiende
y puede hacerla suya tal si fuera un tesoro
de emoción y esperanza
que puede repetirse como un himno
y que salta los muros de las cárceles
que está en la selva y entre los cascotes
de un pueblo bombardeado.

La voz y la palabra pueden con el gran ruido que quiere anonadarte.

En tiempos de ignominia como ahora
a escala planetaria y cuando la crueldad
se extiende por doquier fría y robotizada
aún queda mucha buena gente en este mundo
que escucha una canción o lee un poema:
ellos saben muy bien que la Patria de todos
es el canto, la voz y la palabra; única Patria
que no pueden robarnos ni aún poniéndonos
de espalda contra un muro
y deshaciéndonos en mil pedazos.

Por eso digo una vez más: que nadie piense y grite:
no puedo más y aquí me quedo. Mejor mirarles 
a la cara y decir alto: tiren hijos de perra
somos millones y el planeta no es vuestro.








(1) Citado por Ana María Echevarría en Grupo poético del 50- Antología de poesía española, Buenos Aires, Ed. Colihue,1992.



Comentarios

  1. Hola Marta. Parece que todo va por ciclo, y que por este ciclo ya se pasó, y volveremos otra vez... espero leer pronto de nuevo tus palabras, no las de otros. Un saludo cordial

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