Pippi Calzaslargas: Justa, revolucionaria, libre



Pippi Calzaslargas y el mono Nelson

Pippi Calzaslargas, personaje creado en los años 40 por la escritora sueca Astrid Lindgren es uno de los más libres de la literatura.
Huérfana de madre, con un padre capitán de barco, Pippi (Pippilota Delicatessa Windowshade Macrelmint) se crea un mundo a medida: no va al colegio, aprende por sí misma, sabe cocinar, tiene un mono (Míster Nilsson), un caballo blanco con lunares negros y dos amigos, Tommy y Anika, siempre asombrados ante lo fuerte, subversiva, valiente, libre y optimista que es. 

El manuscrito fue rechazado por tres editoriales. La cuarta, Raben and Sjögren, se hizo de oro con la obra. Aún así, los críticos consideraron que las aventuras de esta niña libre eran dañinas para la moral de los niños. ¿Cómo puede ser buena una obra que narra cómo una niña se burla de la policía, desobedece, hace malabarismos en el tejado, levanta a su caballo, habla con un mono y hace gala de un anarquismo feroz? Pippi pone los pies sobre la mesa, come dulces sin parar, pero compra regalos para sus amigos y los defiende a capa y espada. 

Niña pelirroja, rebelde pero justa, que a pesar de sus travesuras enseña valores positivos. Hoy, bajo el yugo de la psicología infantil sería tachada de hiperactiva, con transtorno de déficit de atención, con rasgos de Asperger, de familia disfuncional, mentirosa, rebelde...carne de internado.

Los valores que Pippi nos transmite pueden resumirse en:


Sé divertido

Sé valiente

Confía en ti mismo

No alejes de ti la fantasía

Sublévate contra los autoritarismos

Sé justo

Sé revolucionario


No tengas miedo, eres más fuerte de lo que piensas


Sé libre


Pippi calza unos zapatos el doble de grande de sus pies, para mover bien sus dedos. Nuestros zapatos de adulto a medida no nos dejan mover los dedos libremente, de ahí que quizás olvidemos las enseñanzas de esta pelirroja justa, revolucionaria y libre.






Comentarios

  1. Nunca llueve al gusto de todos. Pero si la pobre Pippi, sin saberlo, defendía los valores de la posmodernidad.
    Y sobre las leyes de Pippi si fuera escritora creo que la primera sería: "no te fíes de lo que diga la editorial", la segunda sería: "no te fíes de l....":
    Salut!

    ResponderEliminar
  2. Creo que Pippi sería una gran escritora, probablemente autopublicada, ya que no estaría de acuerdo con las exigencias de las editoriales.
    Saludos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.

Entradas populares de este blog

La habitación del candado, Juan de Haro

La viajera del tiempo, Lorena Franco