Auschwitz, in Memoriam

Auschwitz
Hoy 27 de Enero de 2016 se conmemora el 71 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, el mayor centro de exterminio humano.

El escritor húngaro Imre Kertész, superviviente del campo relató: “...Hasta que tengamos el poder espiritual de descender al mal y ascender de nuevo y enseñarle a la generación venidera lo que ha ocurrido no seremos capaces de crear algo positivo con todo esto, no seremos capaces de crear valores nuevos con lo que nos sucedió... Si permanecemos en el terreno del mal, sin ascender, eso constituiría un problema gravísimo. Creo que el arte tiene que descender al mal, tratar temas negativos, para sacar luz, para que las generaciones venideras vean con más claridad la memoria de los otros.”

¿Se han creado valores nuevos con lo que sucedió? ¿Se sigue recordando el holocausto de millones de personas inocentes, gaseadas, torturadas, mutiladas, asesinadas por sus orígenes? ¿Seguimos transmitiendo a las nuevas generaciones la importancia del conocimiento es esta historia, terrible historia nuestra, para que no vuelva a repetirse? ¿Se habla de vez en cuando de la sopa aguada que tomaban aquellos famélicos seres, del pan negro, de las llagas en sus piernas, del miedo en sus ojos, del cansancio de sus brazos condenados a trabajos forzados? ¿Alguien recuerda a aquellos que eran tratados por el doctor Mengele, inoculados con veneno para ver cuanto aguantaba su cuerpo antes de morir? ¿A los gemelos diseccionados? ¿A los cosidos por la espalda?

No estábamos allí pero recordemos a aquellos hombres de piernas escuálidas, frío en el rostro y en el corazón. Recordemos el olor a carne quemada que desprendían las chimeneas de los crematorios. Recordemos porque quizás, en ese otro tiempo, podríamos haber sido "ese hombre", el de los ojos grandes y el pecho hundido, el que moría gaseado, el que moría una y otra vez viendo como caían sus compañeros.

Crematorio del campo de concentración de Auschwitz

Si esto es un hombre
por Primo Levi

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.

Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.

O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.



*Documental "Noche y niebla" de imprescindible visión para ver la enormidad del crimen nazi.

Comentarios

  1. Hay muchas historias que cuentan esa parte tan terrible de la historia. Algunas con tanto acierto que hacen que vuelvas a ellas de cuando en cuando.
    Para mí hay una pelí cula: La vida es bella, de Roberto Benigni; que cuenta ese momento con una sutileza sin par.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu aportación Begoña. Lo cierto es que el cine y la literatura son muy necesarios para evitar ese olvido. La vida es bella, La lista de Schindler, El pianista, Hijos de un mismo dios o La decisión de Sophie en cuanto a cine. Novelas podríamos citar: Si esto es un hombre de Primo Levi, Sin destino de Imre Kertesz o El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, entre otros.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.

Entradas populares